Consejos para ahorrar agua en la ducha
Ahorrar agua en el cuarto de baño es un gesto eco-amigable y , aunque por sí sólo no basta para convertirlo en un lugar sostenible, su importancia justifica que aprendamos a hacerlo de forma sencilla y eficaz.

Puede parecer que ahorrar agua en la ducha consiste, simplemente, en jugar con la apertura y cierre del grifo de forma inteligente, evitando derrochar. Así es, en cierto modo, pero también hay una serie de trucos que refuerzan este principio básico de no despilfarrar.

Sin ir más lejos, hacer pipí mientras te duchas es un modo infalible de ahorrar litros y litros de agua, pues nos ahorramos tirar de la cadena. Según la ONG Sos Mata Atlántica, impulsora de esta propuesta en Brasil, orinar mientras nos duchamos supone economizar la friolera 4.500 litros de agua por persona cada año y un interesante abaratamiento en el recibo del agua.

Sencillos trucos

Si la idea del agüita amarilla no te atrae demasiado o, directamente, nada de nada, hay otras alternativas que, lógicamente, serán más efectivas cuantas más se lleven a cabo de forma simultánea. Por ejemplo, podemos afeitarnos o depilarnos bajo la ducha, aprovechando que el agua caliente abre los poros y facilita la operación.

No debemos olvidar, aunque es de cajón, que la ducha ha de ser breve, no exagerar el caudal de agua y apagar el chorro mientras nos enjabonamos, con una duración total no mayor de cinco minutos. Eso sí, si nos duchamos en pareja, además de resultar de tener su punto erótico podemos prolongarla un par de minutos más y alternar el enjabonado entre los dos sin necesidad de cerrar el grifo.

Consejos para ahorrar agua en la ducha
Igualmente, es aconsejable medir el caudal de la ducha, pues el gasto de agua dependerá de factores como el tipo de cabezal, la presión del agua, etc. Para hacernos una idea de las grandes diferencias que hay entre distintos hogares, la variación oscila entre los 5 litros por minuto y los 20. Así, una vez medido, se tienen los datos necesarios para instalar una alcachofa de bajo consumo que ahorre agua.

Por último, aprovechemos también el agua de inicio, esa que sale fría los primeros minutos. Recogerla en cubos es sencillo, y sus usos son múltiples: regar plantas, lavar el coche, la bicicleta, la moto, lavar ropa o descargar en el inodoro.

El ahorro de agua en la ducha no sólo es una cuestión de activismo ambiental, sino también de bolsillo, que se refleja en las facturas del agua y de los distintos consumos energéticos como la electricidad o el gas.