Consejos para crear una habitación infantil ecológica
Hacer la habitación del bebé por lo general es tanto una gran ilusión como un dolor de cabeza. Si además queremos que el espacio resulte lo más ecológico posible, entonces la cosa se complica aún más.

En este post vamos a dar sencillos consejos para facilitar las cosas a quienes deseen hacer una habitación de bebés o niños pequeños con elementos verdes.

Elegir mobiliario, ropa de cama, cortinas, pintura y otros elementos ecológicos puede significar tanto optar por elementos durables como no tóxicos, reciclados, con una reducida huella de carbono o, por ejemplo, producidos con materiales biológicos.

Idealmente, los productos cumplirían todas o buena parte de estas características, pero esto rara vez es posible. Por ello, en la práctica es importante tener en cuenta diferentes opciones y elegir la que más se ajuste a nuestras exigencias, posibilidades y preferencias.

Consejos para crear una habitación infantil ecológica

Techos, paredes y suelos

Con la habitación vacía, los primeros pasos están relacionados con pintar techos y paredes, o quizá empapelarlas y en ocasiones también poner parquet en el suelo o una moqueta.

Puesto que el pequeño o pequeña pasará mucho tiempo en la habitación, es clave que la calidad del aire interior sea óptima. Para ello, es muy importante que las pinturas sean no tóxicas. Si no pueden ser ecológicas, al menos vigilemos este aspecto.

Consejos para crear una habitación infantil ecológica
A la hora de pintar los radiadores murales elijamos pintura específica para este uso. O, todavía mejor, evitemos pintarlos. De hacerlo con pintura convencional, cuando esté en funcionamiento el calor llenará la atmósfera de partículas tóxicas que provocarán dolores de cabeza y, puesto que serán inhalados, también otros problemas de salud.

Un truco para que la pintura ecológica, normalmente más cara, nos salga a cuenta es utilizar menos cantidad. Como puede verse en la imagen superior, pintando franjas podemos aprovechar la pintura que había debajo y lograr un bonito efecto.

Con respecto al suelo, evitemos materiales que contengan elementos tóxicos que puedan acabar también contaminando la atmósfera y, por supuesto, también el planeta.

Consejos para crear una habitación infantil ecológicaSería perfecto utilizar parquet ecológico, por ejemplo el fabricado con bambú. Eso sí, siempre que se acompañe de su respectiva certificación pues los materiales ecológicos pueden venir acompañados de otros que no lo son en absoluto.

Ropa de cama, alfombras y cortinas

Con la ropa de cama, alfombras y cortinas pasa otro tanto de lo mismo. Si queremos materiales saludables y sostenibles, será clave elegirlos orgánicos.

La reutilización y el reciclaje también suman puntos verdes, pero en este caso es importante primar el entorno saludable, con lo que será más aconsejable la materia prima bio.

El algodón orgánico certificado es la más común. Su precio puede resultar asequible. Por ejemplo, invirtamos más en materiales realmente ecológicos que en unos tejidos que incrementan sus precios sobre todo por el estampado o el diseño. De este modo, el precio no será mayor.

Mobiliario ecológico

La elección del mobiliario también debe ser un aspecto a cuidar. Por lo general, el acabado de muchos muebles de aglomerado o PVC, pongamos por caso, incluyen materiales tóxicos.

Lógicamente, tratándose de estos materiales ni mucho menos podremos estar haciendo un favor al entorno. Muy al contrario, además de proceder de madera sin certificar o de materias primas sintéticas, se someten a procesos químicos muy polucionantes.

Consejos para crear una habitación infantil ecológica
Si queremos muebles realmente ecológicos, optemos por aquellos que nos ofrezcan las garantías de serlo. Es decir, busquemos los que lleven la etiqueta que indica que la madera procede de bosques sostenibles.

O, por ejemplo, optemos por los muebles de bambú, en cuyo caso también hemos de vigilar que sean ecológicos. Si bien el bambú proporciona una madera más sostenible que los árboles, su tratamiento con barnices podría arruinar nuestra elección.

De nuevo, la certificación ecológica nos servirá de orientación y, en caso de querer fabricar nosotros los muebles, controlemos el uso de pinturas y barnices.

Consejos para crear una habitación infantil ecológica
Consideremos también la posibilidad de adquirir muebles de bebés fabricados de forma ingeniosa, con diseños que ofrecen soluciones a lo largo de los años. Por ejemplo, se fabrican cunas que van adaptándose al crecimiento del bebé eliminando paulatinamente sus barandillas (son desmontables) hasta convertirse en una camita convencional.

Luz natural y aire saludable

La climatización de la habitación del bebé es otro capítulo clave. En primer lugar, intentemos elegir una estancia bien orientada para evitar temperaturas extremas.

Lógicamente, los aparatos climatizadores regularán la temperatura, pero su uso será tanto más eficiente cuanto menos esfuerzo tengan que hacer. Igualmente, si la temperatura natural es agradable no tendremos quehacer uso de estos aparatos.

Instalar un ventilador de techo puede ayudar a distribuir mejor la temperatura y ahorrar energía. Recordemos aquí que modificando el sentido giratorio de las aspas conseguiremos los mejores resultados para climatizar lo mismo en invierno como en verano.

Que la habitación tenga ventana es importante, primeramente, para aprovechar la luz natural. Del mismo modo, nos permitirá ventilar la habitación.

Bastará con hacerlo una vez al día, y no más de diez o quince minutos. Es el tiempo suficiente para que el aire de la habitación se renueve, si bien en ocasiones podemos volver a hacerlo, sobre todo con el cambio de pañales.

Cuidado con la segunda mano

En el caso de los bebés, la reutilización de objetos es muy común. Por un lado, ahorramos un buen dinero, y por otro hacemos un favor al planeta. Sin embargo, reutilizar no siempre es buena idea.

Si el objeto puede desinfectarse de forma fácil y no está muy cerca del bebé, podría resultar interesante. Por precaución, sin embargo, se aconseja no hacerlo.

No lo hagamos en especial con colchones, ropa, cunas, carritos, juguetes y objetos de aseo personal. No olvidemos que los bebés tienen un sistema inmunitario débil, y que en estas situaciones toda precaución es poca cuando se trata de evitar riesgos.