Consejos de la ONU para una economía verde
La ONU ha calculado que una inversión del 2% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial durante los próximos cuarenta años sería suficiente para poner en marcha una economía verde. Así lo han señalado los responsables del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA). En un informe publicado, el PNUMA indicó que, si cada año se destinaran 1,3 billones de dólares a iniciativas sostenibles, la economía mundial crecería al mismo ritmo que ahora, pero sin agravar el agotamiento de los recursos y con un menor nivel de emisiones contaminantes. Es decir, con una economía verde y sostenible.

El PNUMA ha señalado algunas recomendaciones, entre las que cabe destacar la aplicación de impuestos para modificar las preferencias de los consumidores y para estimular la innovación verde así como la inversión pública en desarrollo de capacidades y formación.

También es necesario, según este organismo, eliminar una serie de subsidios que, a menudo, perpetúan la utilización insostenible de recursos como los combustibles fósiles, la agricultura, el agua y la pesca. El PNUMA define una economía verde como aquella que resulta en la mejora del bienestar del ser humano y la equidad social, al mismo tiempo que reduce significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica.

Según el PNUMA las inversiones se podrían repartir del modo que sigue:

– 362 billones de dólares para impulsar las energías limpias y renovable y aumentar la eficiencia energética.

– 194 billones de dólares para el transporte, incluido el desarrollo de formas más limpias y verdes, del transporte público y un mejor diseño de las ciudades.

– 134 billones de dólares para equipar mejor a los edificios, entre otras cosas, mediante un buen aislamiento y una mejora de la gestión de energía.

– 134 billones de dólares en turismo ecológico, fundamental para muchos países para acceder a un sector dinámico y en crecimiento de la economía.

– 108 billones de dólares para la agricultura, para aumentar la productividad, aprovechar al máximo los escasos recursos hídricos y preservar la fertilidad del suelo.

– 108 billones de dólares para la pesca, para gestionar mejor la disminución de las poblaciones de peces. La ONU calcula que la flota mundial de pesca debe reducirse a la mitad.

– 108 billones de dólares para la gestión de residuos y el reciclaje. El objetivo es reducir la cantidad de residuos destinados a vertederos en un 70% durante las dos próximas décadas.

– 108 billones de dólares para instalaciones de agua y saneamiento, para ayudar a preservar los suministros de agua, para evitar el despilfarro de riego y dar a millones de personas el acceso a los suministros de agua potable y tratamiento de aguas residuales adecuado.

– 76 billones de dólares para la mejora de la eficiencia en la industria para y para reducir el despilfarro de los recursos naturales.

– 15.000 millones para reducir a la mitad la deforestación en los próximos veinte años.