Consejos para diseñar una cocina ecológica
Desde una instalación eléctrica eficiente hasta las bombillas usadas para iluminar la cocina, pasando por un mejor aislamiento de la habitación o la elección de electrodomésticos que ahorren agua y energía, diseñar una cocina ecológica es importante pues es una de las estancias de la casa donde más tiempo se pasa en familia.

Tanto las lámparas, como las bombillas y el resto de accesorios de iluminación deben ser eficientes desde el punto de vista energético. Bombillas LED o fluorescentes son preferibles a las tradicionales. Hay que pensar que, en muchos hogares, son las bombillas de la casa que más tiempo están encendidas. Además, las nuevas bombillas ofrecen una luz brillante y suave, más agradable, en definitiva, al tiempo que usan dos tercios menos de electricidad y duran entre seis y diez veces más que las bombillas tradicionales.

La cocina se convierte, a ciertas horas del día o de la semana (por la mañana, a la hora de la cena, los fines de semana…), en una habitación de paso. No todos los miembros de la familia desayunan a la misma hora ni tienen los mismos horarios. Es importante poner atención en apagar las luces cuando abandona esta habitación. Otra idea interesante es colocar cierta iluminación para los espacios dondes se realizan las tareas más habituales. La encimera donde se preparan los alimentos, la mesa que se usa para comer (o para estar) o el fregadero son espacios que pueden tener su propio foco de luz sin que sea necesario iluminar el resto. De este modo, si se usan sólo esas luces específicas, no sólo se conseguirá ahorrar energía, sino que se dispondrá de una mejor luz para trabajar o de una más cálida si lo que se quiere es estar tranquilamente tomando un café.

Una correcta ventilación de la cocina también es importante, sobre todo, por los olores que se producen dentro. Hay que asegurarse de que las rejillas de ventilación no estén bloqueadas y de que el aire circula libremente. Si, además, se instala un radiador en la cocina, es conveniente colocar un reflector resistente al calor entre éste y las paredes, de modo que, durante el invierno, el radiador calentará la habitación, y no las paredes.

Es importante, así mismo, instalar un buen extractor de humo para los fogones que sea eficiente energéticamente y que controle la humedad y los olores provenientes de la comida que se cocina. No hay que olvidar tampoco la importancia de que sea silencioso. No está de más recordar que el ruido, si es desagradable, también es un tipo de contaminación. Además, con un buen extractor de aire, no será necesario abrir las ventanas y, si son buenas y están bien selladas, se evitará la entrada de frío sin temor a que los olores que se producen en la cocina persistan. Si fuera necesario, se puede colocar cinta adhesiva con gomaespuma alrededor de las ventanas y del marco de las puertas para evitar la pérdida de calor. Poseer unas ventanas bien selladas que aíslen correctamente puede ahorrar mucho dinero en la factura de la calefacción.

Del mismo modo, los grifos no deben perder ni una gota de agua. El goteo de un grifo mal cerrado o mal sellado puede suponer una pérdida de varios litros de agua al mes. Y, si la pérdida se produce en el conducto del agua caliente, además se estará desperdiciando la energía que se usa para calentar esa agua.

Por último, huelga decir que es preferible que los electrodomésticos sean de la clase A++, los más ecológicos. Casi un 20% del gasto de electricidad de un hogar proviene de los electrodomésticos, así que la inversión en renovar los aparatos se recupera enseguida. Además, tanto lavavajillas como lavadora se deben llenar completamente antes de ponerlos en funcionamiento. Es conveniente sacar los restos de comida de los platos con un cubierto en vez de enjuagar uno por uno antes de meterlos en el lavaplatos.

En cuanto a las ollas, se deben usar las medidas correctas dependiendo del fuego que se use y la cantidad de comida que se cocine. Así mismo, al usar las tapas de las ollas para mantener el calor se ahorra energía y dinero.

Por fin, si se quiere tener una cocina responsable con el medio ambiente hasta las últimas consecuencias, también hay que cocinar alimentos ecológicos.