Consejos prácticos para iniciar un huerto bio
Las razones por las que iniciar un huerto orgánico pueden ser muy distintas. Desde realizar una idea que nos resulta atractiva hasta ahorrar dinero, ayudar al cuidado del planeta, distraer la mente, divertirse, estar en contacto con la naturaleza, disoner de productos bio…

Al margen del motivo, lo cierto es que cualquier persona que disponga de un trozo de tierra soleado y de ilusión encontrará sencillo dar sus primeros pasos. Eso sí, hay que tener unos mínimos conocimientos de agricultura.

O, al menos, saber qué no hemos de hacer para evitar errores de principiante. En este post te vamos a dar unos cuantos consejos útiles para empezar una vez tengamos la tierra esperándonos con los brazos abiertos.

Piano piano si arriva lontano

En efecto, si no tenemos conocimientos ni experiencia, lo suyo es dar un paso tras otro. El primero ha de ser tan sencillo como podamos para ir aprendiendo sobre la marcha, pero centrándonos en un tipo de verdura o dos.

No pretendamos llenar la cesta de verduras de todos los colores. Eso no va a funcionar. Será más sencillo documentarnos sobre un tipo de verdura, hortaliza, hierbas o árboles frutales. Como máximo un par de ellos e iniciar nuestra aventura.

Cada conocimiento que adquiramos en realidad irá mucho más allá de lo particular. Será una buena manera de ir adquiriendo la soltura necesaria. No olvidemos que hay que estar atentos a distintos aspectos relacionados con el cultivo libre de químicos.

Consejos prácticos para iniciar un huerto bio
No se trata de plantar desde la semilla o utilizando plantones y de prescindir de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, sino de aprender el modo de hacerlo respetando el ecosistema. Para ello, se ha de encontrar el equilibrio del hábitat en cada parcela o espacio de cultivo.

A diferencia de lo que ocurre con la agricultura convencional, la ecológica exige una participación más activa del agricultor a la hora de preservar el entorno. En lugar de aplicar químicos que destruyan la biodiversidad (insectos, bacterias del suelo, etc.), pongamos por caso, se deben llevar a cabo actuaciones adaptadas para que sea la misma naturaleza la que evite problemas como enfermedades o la presencia de plagas.

Mejor un pequeño terreno

También es clave conocer el pH del suelo, la calidad de la tierra (sus nutrientes naturales y sus carencias) y cómo realizar un compost idóneo para ese terreno en particular. Por lo tanto, siguiendo la misma lógica del punto anterior, también a la hora de delimitar nuestro huerto hemos de ser razonables.

Consejos prácticos para iniciar un huerto bio

En estos primeros pasos, lo sensato es no excederse. Tanto es así que iniciarse con unas simples macetas o jardineras no tendría nada de limitante. Muy al contrario, resultaría muy conveniente para empezar a soltarnos.

Si nuestra afición y ambición crecen, las grandes cosechas llegarán. A su debido tiempo, pero lo harán, y además serán de gran calidad, que es de lo que se trata. Mientras, aprendamos el abc con nuestro pequeño huerto bio.

Si tenemos un espacio amplio, simplemente limitemos el que dedicaremos a nuestro primer huerto. Ampliarlo será el siguiente paso. El momento llegará por si solo una vez empecemos a cosechar maravillosos frutos, a cultivarlos fácilmente.

Riego con agua de lluvia

Regar con agua de lluvia es una manera fácil de ahorrar un recurso tan esencial y escaso, al tiempo que damos a nuestras plantas la humedad que necesitan. Salvo que vivamos en zonas donde llover sea algo excepcional, no tendremos problemas en regar nuestro huerto con agua caída del cielo.

Teniendo en cuenta que nuestro huerto es pequeño, recoger agua de lluvia en bidones específicos será fácil. Podemos hacerlos nosotros o adquirirlos a un precio asequible. Eso sí, muy probablemente solo sea un apoyo al riego tradicional.

Consejos prácticos para iniciar un huerto bio
Si nos animamos a instalar un riego por goteo también ganaremos puntos verdes. En todo caso, reguemos lo más cerca posible de las raíces y nunca en las horas centrales del día para evitar la evaporación.

¿Qué plantar en un mini huerto?

En primer lugar, deben ser semillas orgánicas. Adquirirlas en comercios es lo más socorrido, pero idealmente deberíamos contactar con algún grupo de agricultores que lleven un banco de semillas locales de tipo orgánico.

Hacerlo así nos ayudará a la hora de conseguir plantas más fuertes y adaptadas al medio. En caso de no poder hacerlo o de optar por semillas compradas, seleccionemos nosotros aquellas que mejor respondan y vayamos haciéndonos nuestro propio banco de semillas.

Consejos prácticos para iniciar un huerto bio
A la hora de elegir las plantas que vamos a cultivar tengamos en cuenta una serie de factores como las horas de sol directo o indirecto, la calidad del suelo, plagas más frecuentes, etc.

Al comenzar con un espacio reducido, tengamos presente que algunas plantas que necesitan más espacio que otras. Por lo tanto, elijamos el tipo de planta en función de todos estos elementos, previa documentación tanto de las plantas como de las condiciones del terreno.

Nuestro objetivo será buscar esas plantas que pueden adaptarse mejor a nuestro suelo y aportar una ayuda extra con el compost natural. En cuanto a prevención de enfermedades tenemos a nuestro alcance distintas herramientas que nos evitan los productos químicos, como añadir depredadores naturales (mariquitas o ciertos tipos de avispas) o acolchar el suelo y utilizar productos naturales para prevenir o tratar enfermedades, entre otros el aceite de neem.

No será fácil, qué duda cabe, pero la recompensa bien vale la pena. Ser conscientes de lo mucho que nos queda por aprender, lanzarnos con cuidado y tener confianza en nosotros mismos es la clave del éxito.