Construye una cabaña para observar a una ardilla albina
Viendo las imágenes de esta increíble ardilla albina no extraña que el fotógrafo quedara prendado de ella y decidiera hacer todo lo posible para poder contemplarla e inmortalizarla con su cámara.

Fue lo que se dice un flechazo entre un fotógrafo amante de la naturaleza y una ardilla albina que se cruzó en su camino cuando el joven trabajaba en Krishnamurti Brockwood Park School, al sur de Inglaterra.

Primero lo hizo de forma fugaz, como corresponde a toda ardilla que se precie, pero aquél visto y no visto bastó para que el enamorado volviera a su encuentro. Desde entonces, no deja de ir a verla, incluso se construyó una cabaña de lo más mimética con el entorno, toda de madera y con el tejado cubierto de musgo.

Víctor Manuel Escobar construyó el refugio en el bosque donde había visto a la ardilla, y lo hizo de forma hexagonal para que permitiera una mejor observación. Estuvo durante cuatro días claveteando tablas de madera recicladas que coronó con la ingeniosa plantación de musgo en el techo para no despertar la desconfianza en el animalito.

Las nueces, su alimento favorito

Antes de esta aventura , este fotógrafo cubano pasó largas temporadas observando a diario a los animales en su hábitat, en completo silencio, durante horas y horas, una actividad que compaginaba con su trabajo en una escuela.

Construye una cabaña para observar a una ardilla albina
La ardilla, sin embargo, fue para él todo un hallazgo, y se dedicó varios meses a observarla boquiabierto, siempre con el dedo presto para capturarla en bellas y divertidas imágenes. Además de su extraño color blanco, una característica que sólo tienen una de cada cien mil, pudo descubrir sus siempre elegantes, graciosos e inteligentes movimientos, que buscaban nueces, su alimento favorito.

Ser fotógrafo freelance no permite estar demasiado tiempo en un sólo lugar, sobre todo si buscas entornos naturales siempre nuevos. Así, el próximo destino de Víctor será a miles de kilómetros, en tierras asiáticas donde poder tomar primeros planos de elefantes, serpientes y tigres. Un largo viaje del que regresará cargado de historias que poder contar a su amiga saltarina y vivaracha, en el fondo tan inquieta como él.