Consumir contribuye al cambio climático
La subsecretaria de Planificación y Política Ambiental de Argentina, Silvia Alicia Révora, ha señalado que, si se quiere luchar de manera efectiva contra el cambio climático, hay que cambiar los hábitos de consumo energético y evitar el despilfarro de los recursos naturales. La sociedad consumista es insostenible.

En el I Foro Global de Sostenibilidad celebrado en Madrid, Révora ha reflexionado sobre las causas que han provocado la crisis medioambiental que se vive en el ámbito global y que presenta el calentamiento global como máximo exponente. En opinión de la subsecretaria, la principal causa que nos ha llevado a esta situación es el actual modelo de producción y de consumo, ya que elimina la biodiversidad, que es tanto como decir que acaba con la vida.

Por tanto, es esencial para el futuro del planeta cambiar los hábitos de consumo y evitar el despilfarro de los recursos naturales. De este modo se reducirían las emisiones de carbono y se mitigaría el cambio climático.

Y, para reducir el consumo desmedido, sólo hay que ampliar la vida útil de todos los objetos que se usan en la vida diaria. O, dicho de otro modo, no comprar nada que no sea realmente necesario. No es normal, ha recalcado Révora, que un coche o una televisión no se puedan utilizar más de diez años. Por no hablar de los móviles o de la moda, que cambia cada año.

Si el mundo rico comienza a ser más austero en el consumo, se logrará una mayor equidad en todo el planeta y se mejorará la calidad de vida de todas las comunidades. Además, habrá menos conflictos y las generaciones futuras podrán heredar un rico patrimonio natural. De lo contrario, si seguimos como hasta ahora, las próximas generaciones no tendrán un planeta donde vivir.

Por último, no hay que olvidar la responsabilidad histórica de los países desarrollados que, desde el comienzo de la Revolución Industrial, han provocado el problema, ya que los gases de efecto invernadero se acumulan en la atmósfera desde hace años. Por tanto, deberían liderar el camino hacia la reducción de emisiones transfiriendo su conocimiento y sus tecnologías a los países en vía de desarrollo, si bien éstos también deben aportar en la medida de sus posibilidades.

Eliminar la dependencia de los combustibles fósiles que, en la actualidad, suponen el 80% de la demanda mundial de energía, es el otro gran reto con el que tiene que enfrentarse la humanidad actualmente.

Consumir contribuye al cambio climático