Consumir perjudica la biodiversidad
Se puede perjudicar al medio ambiente de muchas maneras. No sólo los que matan animales en peligro de extinción y comercian con ellos o con parte de su cuerpo perjudican la biodiversidad de la Tierra. De un modo u otro, todos lo hacemos. De manera indirecta y con efectos no inmediatos, sí, pero el daño existe.

Los países desarrollados contribuyen a la pérdida de biodiversidad porque compran productos fabricados que necesitan de plantaciones y empresas en los países en desarrollo a costa de tala de bosques y destrucción de ecosistemas, según un artículo publicado en la revista Nature.

Un grupo de climatólogos de la Universidad de Sidney (Australia), dirigidos por Manfred Lenzen, ha establecido la relación entre la pérdida de 25.000 especies incluidas en la Lista Roja de Especies Amenazadas y la fabricación de más de 15.000 artículos, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.

Los investigadores analizaron unas cinco millones de cadenas comerciales en 187 países y valoraron su implicación en la destrucción de ecosistemas del mundo. El resultado: el comercio mundial y sus efectos negativos contribuyen a la reducción de la población y el hábitat de un 30% de especies animales.

En el estudio, los países fueron divididos en dos grupos: importadores desarrollados y exportadores en desarrollo. En este sentido, las importaciones de Estados Unidos afectan negativamente a unas 30.000 especies de animales, mientras que las exportaciones de Indonesia perjudican a unas doscientas especies. El mayor daño ecológico lo ocasionan los tres mayores importadores mundiales, esto es, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.

Lenzen y su equipo opinan que su investigación ayudará a climatólogos y políticos a valorar con más precisión los efectos del cambio climático sobre la pérdida de biodiversidad, así como la contribución de otros factores antropogénicos, como el comercio mundial. No se puede consumir al ritmo actual, no se puede crecer al nivel actual.