
Sabemos que el agua es un recurso natural muy valioso. No podemos permitir que el 44% del agua que se extrae de acuíferos sea ilegal y se dedique principalmente a cultivos de regadío, campos de golf y nuevos desarrollos urbanísticos. Eso no es sostenible.
Los modelos de producción y consumo, junto a la falta de una acción política decidida y el excesivo individualismo de la sociedad, han llevado a un desbordamiento de los límites vitales de la biosfera.
Las Naciones Unidas han denunciado que en España existen más de 500.000 pozos no registrados, solo se tienen en cuenta aquellos de los que se extraen más de 7.000 metros cúbicos al año, lo que significa que nuestro país solo controla un 20% de los existentes.
Si no se regula el actual modelo de desarrollo económico, en el año 2015 faltarán cerca de 5.260 hectómetros cúbicos adicionales a los de 2001 para usos domésticos, industriales, agrarios y ganaderos. Un despilfarro que debemos evitar como sea. ¡Nos estamos comiendo el Planeta!






































