Contaminación con gases de azufre
Los combustibles fósiles favorecen la emisión de miles de sustancias contaminantes. Entre las peores se encuentran los gases de azufre, ya que causan graves problemas medioambientales como la lluvia ácida y potencian el cambio climático. Pero también produce daños para la salud, su inhalación induce el aumento de los problemas respiratorios y cardiovasculares. Las vías respiratorias se irritan pudiendo dañar el tejido pulmonar. Por eso cada vez hay más personas que padecen asma o bronquitis.

Estamos hablando básicamente del dióxido de azufre (SO2), un gas extremadamente contaminante incoloro y con un olor algo desagradable que se genera en la combustión del carbón y el petróleo. Las zonas más industrializadas son las más afectadas, principalmente por culpa de lascentrales termoeléctricas, las refinerías o los coches con motores diésel. Pero este gas también se origina en la propia naturaleza a partir de las erupciones volcánicas u oceánicas. Cuando el gas se dispersa en el medio ambiente suele ser el responsable de diversos efectos negativos sobre la atmósfera, afectando a los seres vivos, plantas y otros animales.

Sin embargo, existe cierta esperanza porque reducir los gases de azufre es posible. Por suerte, cada vez se utiliza menos el carbón para la combustión, algo que ha mejorado la calidad del aire. Pero el objetivo principal que se deben marcar las empresas es la sustitución total de los combustibles fósiles por energías renovables. Por otro lado, los consumidores también pueden contribuir a que se reduzca la polución, siendo responsables en su consumo de energía o no utilizando el transporte privado cuando no sea necesario.