Contaminación en Sevilla
Madrid y Barcelona no son las únicas ciudades espñaolas que tienen problemas de contaminación. También Sevilla. Así se desprende del informe que acaba de hacer público la organización Ecologistas en Acción. El mayor problema es el ozono.

Los contaminantes más problemáticos en Sevilla son el ozono troposférico (O3) y las partículas en suspensión PM10 (de un tamaño menor a 10 micras), pues, en los últimos años, se están superando los valores límite de protección a la salud humana fijados por la legislación europea y por la Organización Mundial para la Salud (OMS) en lo que respecta a tales contaminantes.

Los datos correspondientes al año 2010, publicados por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (que son los que se utilizan en el informe que ha elaborado Ecologistas en Acción), indican que la calidad del aire de Sevilla y su área metropolitana sigue sin cumplir los valores límites marcados por la legislación europea. Esto sucede un año tras otro, por lo que se puede afirmar que las autoridades competentes hacen muy poco (o nada) para solucionar el problema.

Después de analizar los datos para contaminantes de partículas en suspensión PM10 y Ozono (O3) que, a juicio de los expertos, son los más peligrosos para la salud y el medio ambiente y los más problemáticos en un ambiente urbano, Ecologistas en Acción quiere señalar lo siguiente:

– La contaminación por ozono se agrava cada año y convierte a Sevilla en una de las zonas urbanas más contaminadas de España. Es necesario, pues, tomar decisiones contundentes, ya que estos límites se superan en casi todas las estaciones.

– En cuanto a los límites de partículas en suspensión PM10, algunas estaciones registran niveles por encima del límite de protección de la salud humana. Pero si se tienen en cuenta los que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), son la mayoría de las estaciones las que registran niveles por encima del límite.

La principal fuente de contaminación atmosférica en Sevilla y en su área metropolitana (como suele ocurrir en las ciudades de cierto tamaño) es el tráfico. Éste ha aumentado en los últimos año, así como los atascos, mientras el aire cada vez está más contaminado. Además, en Sevilla no hay dispositivos que midan las partículas en suspensión de tamaño menor de 2,5 micras (PM2,5), que son las sustancias más perniciosas para la salud.