Contaminación histórica en Londres
La contaminación del aire en Londres ha alcanzado niveles récord. La situación se ha producido por una combinación de factores: los humos producidos por el tráfico, el clima en calma y un flujo de aire sucio proveniente del norte de Inglaterra y el norte de Francia. Los altos niveles de polución están afectando a una franja que va desde el norte de Leeds y York hasta el sur del país.

Las estaciones de medición oficiales en la capital muestran que las partículas, el óxido nitroso, el dióxido de azufre y otros contaminantes han alcanzado niveles no registrados desde que se implantaron las estrictas medidas para luchar contra la contaminación en 2008. Los niveles de contaminación son más altos que en Pascua, cuando el Gobierno emitió una alerta de contaminación del aire.

La situación preocupa doblemente, ya que queda poco para que lleguen los mejores atletas del mundo para participar en los Juegos Olímpicos, además de los cientos de miles de espectadores.

Se ofrecen consejos de salud desde el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra): los adultos y niños con problemas pulmonares, así como los adultos con problemas del corazón y todas las personas mayores, no deben hacer esfuerzos físicos. En realidad, se aconseja a toda la población no realizar ejercicio en exceso.

Pero lo más grave es que parte de esa contaminación es aire sucio que circula por Europa. La contaminación llega a tal punto que traspasa los límites de la ciudad. La contaminación que producen los coches y los camiones en las carreteras no desaparece por la falta de viento. Parte de la contaminación de Londres es culpa de las emisiones de las industrias que queman carbón, además de las calefacciones de las casas y el tráfico.

Pero no se puede esperar que el clima arregle una situación que está produciendo el ser humano. Hay que prohibir la entrada de coches en los centros de las ciudades y hay que dejar de quemar carbón. No hay otra solución.