Contaminación visual
La contaminación visual es todo aquello que afecta o perturba la visualización de una determinada zona o rompe la estética del paisaje. Por desgracia cada vez nos encontramos más con este problema tanto en las grandes ciudades como en las zonas rurales. El cerebro humano tiene una determinada capacidad de absorción de datos que se ve superada por la enorme cantidad de elementos “no naturales” en el paisaje.

Las causas de este tipo de contaminación son: vallas publicitarias, tráfico aéreo, postes de electricidad con cableados, antenas de televisión, parabólicas, pararrayos, basuras o vertederos, grafitis, edificios deteriorados, redes de distribución eléctrica, exceso de señales de tráfico e incluso molinos eólicos que generan energía limpia pero ensucian en cierta manera el escenario natural.

Sus consecuencias son diversas y algunas bastante preocupantes. Por un lado, tenemos accidentes ocasionados por obstrucción visual al conducir, trastornos de atención, estética paisajística afectada, alteraciones del sistema nervioso, estrés por saturación de elementos y colores, dolor de cabeza, mal humor y disminución de la eficiencia laboral.

Contaminación visual
Algunas soluciones para combatir este tipo de contaminación que afecta no solamente a nuestra vista sino también al cerebro son entre otras: reducir la cantidad de anuncios (vivimos en un mundo de publicidad excesiva) y hacer un seguimiento de normas urbanísticas racionales, evitando elementos agresivos o recargados.

En el siguiente video puedes ver un experimento que se hizo en la ciudad holandesa de Eindhoven donde se trata de investigar acerca de la cantidad de publicidad que hay en su centro histórico. Los puntos rojos son elementos de publicidad y los verdes lugares culturales. Se puede observar como cualquier persona que quiere dar un corto paseo por el centro termina viendo más publicidad que elementos culturales de la ciudad.

En este último video podrás ver algunos ejemplos de contaminación visual y una explicación más detallada sobre el problema que cada vez afecta a más zonas del planeta. Espero que algún día nos demos cuenta de que nos estamos pasando con la cantidad de anuncios que exponemos en nuestras calles y montes. Además, se ha demostrado que a mayor saturación, menor eficacia publicitaria. Al final, tanta publicidad no sirve de nada, solamente para molestar y contaminar.