Contra el desalojo, viviendas con botellas de plástico
En Uruaguay, se están comenzando a reutilizar botellas de plástico de PET rellenadas para levantar muros interiores y exteriores de casas. Es una solución barata y ecológica para viviendas sociales para familias que son desalojadas y necesitan un techo bajo el que vivir.

La propia Intendencia de Montevideo está apoyando algunos de estos proyectos. También se construyen casas con madera y otros materiales que abaratan el coste final y que, además, son más ecológicos que el cemento. En Montevideo, capital uruguaya, se ha recogido la idea que impulsa Ingrid Vaca Diez y que comenzó en Bolivia. Se trata de levantar casas u otro tipo de edificios con botellas de plástico y en las que colaboren en su construcción los propios interesados y voluntarios.

En el distrito de Nueva Palmira ha comenzado la construcción del primero de estos proyectos. Comenzó con una campaña de recolección de botellas y el posterior relleno de éstas en la que colaboraron alumnos de varias escuelas. La vivienda acogerá a una familia con varios hijos. María Adrover es quien impulsa la construcción de estas viviendas sociales en Nueva Palmira. Ha señalado que antes de llevar a cabo la recolección de botellas, se proyectaron vídeos para informar de la técnica que luego sería aplicada en un plan piloto. Una asociación de jóvenes aprendió, a su vez, la técnica de construcción para levantar refugios peatonales con botellas de plástico.

En este primer proyecto que se lleva a cabo en Montevideo ya se ha acondicionado el espacio y se han hecho las vigas inferiores. Así mismo, se han levantado paredes con miles de botellas. El municipio, por su parte, prestó un camión con el que se pudieron transportar veinte cargas con el material plástico.

Adrover ha explicado que, al utilizar botellas, la vivienda se convierte en bioclimática, pues el plástico es un buen aislante. El proyecto, denominado Casa de Botellas, es social, económico y ecológico. La botella sustituye al ladrillo y, además, recicla un producto que es desechado por todos lados. Además, promueve el uso creativo y autogestionado del trabajo con un producto natural como la tierra, pues usa adobe para unir las botellas sostener las paredes.

La técnica constructiva es sencilla: la botella de plástico se rellena con arena o tierra arenosa para que pueda funcionar a modo de ladrillo. Para una pared externa, se coloca horizontalmente con la base hacia afuera. Los ladrillos de plástico son pegados con un material elaborado a base de tierra, arena sucia, estiércol de caballo, leche y aceite de lino. Todo ello se pisa y se forma una pasta.