No es casualidad que la reutilización de las botellas de plástico sea todo un clásico del reciclaje creativo. Bien pensado, lo tienen todo, desde permitir un sinfín de posibilidades para usos también infinitos hasta ser un objeto que prácticamente siempre está a mano.

En este post vamos a centrarnos en el reciclaje de botellas de plástico para convertirlas en pequeños contenedores. Huchas, monederos, bandejillas pongo-todo, costureritos, estuches mini o improvisados invernaderos en miniatura, pongamos por caso.

En función del tipo de proyecto que decidamos hacer será más o menos conveniente un color, tipo y forma de botella. En el mercado las encontramos de muy distintos tipos y su uso es tan cotidiano que en el peor de los casos habrá que esperar para obtener la materia prima necesaria. Apostamos a que la espera será corta…

Una vez tengamos la materia prima, conseguir el resultado puede ser cosa de unos minutos. Es una de las ventajas de estos pequeños-grandes proyectos. Son fáciles de hacer, rápidos, prácticos y muy resultones. ¿Se puede pedir más?

Guardar pequeños objetos

Como puede verse en la imagen que abre el post, los monederos de cremallera hechos a partir de la base de una botella de plástico son estupendos. Admiten todo tipo de decoraciones y si queremos evitar que se vea su interior, solo hemos de elegir un plástico opaco o de colores.

Crea prácticos contenedores con botellas de  plástico
También funcionará customizarlos haciendo dibujos, cosiendo y pegando botones o similares para que su interior pase más desapercibido. Hacerlo, eso sí, requiere de un mimo casi preciosista. Mucha imaginación y paciencia harán la diferencia.

Los transparentes tienen la ventaja, por su parte, de permitir ver su interior sin necesidad de abrirlos. Ahorraremos tiempo y la cremallera nos durará mucho más. Elijamos lo más conveniente en función del número de monederos que vayamos a hacer y de su uso.

El objetivo es unir dos bases de las botellas con una cremallera. Igualmente, admite el uso de cualquier otro recipiente que nos parezca apropiado por tamaño y estética. En este caso, se han unido usando aguja e hilo. Sin más complicaciones.

El truco es utilizar un hilo del mismo color para que no resalte, y si lo preferimos podemos utilizar pegamento fuerte, e incluso luego coserla para obtener una mayor resistencia a la hora de usarlos como monederos o para guardar cositas.

Crea prácticos contenedores con botellas de  plástico
Si hacemos los contenedores un poco más altos siguiendo el mismo procedimiento, podemos utilizarlos como cofre en el que guardar piezas de juguetes de construcción, tipo Lego, juguetes. Colocar la cremallera es optativo, Si no hemos de llevar de acá para allá el contenedor ni usarla a menudo, la cremallera no es necesaria.

Tendremos unas cápsulas compuestas por dos medias botellas encajadas la una en la otra. Listas para almacenar en un armario o sobre una estantería. En este caso, ser trasparentes puede ser muy conveniente.

Por otra parte, gracias a la llama de una vela podremos convertir la base de una botella de plástico en una preciosa bandejilla para poner las monedas, las llaves, el reloj, anillos u otros objetos personales o simplemente usarla para decorar. En la imagen superior tenemos el increíble resultado.

Lapiceros y cajas de regalo

Cortar la botella y convertirla en un lapicero puede parecer una idea sin demasiada gracia. Sin embargo, un pequeño toque puede cambiarlo todo. ¿Qué tal añadir un trocito de tela colocado a modo de ribete? El resultado será muy distinto, y podremos reciclar retales que tengamos por casa muy fácilmente.

Crea prácticos contenedores con botellas de  plástico
Si la botella es especialmente bonita o simplemente atípica, como ocurre con la base de color rojo de la imagen superior, tenemos grandes planes para ella. Cortémosla algo más arriba que lo que lo haríamos para un monedero y tendremos ya la parte más importante de un original envoltorio de regalo.

Completémoslo con un envoltorio transparente como el de la foto, bien translúcido o con un papel de regalo reciclado, y atémoslo con un bonito lazo. Si queremos sorprender, este es un modo infalible. Estiloso, ecológico y sin gastar ni un céntimo.

Divertidas huchas

Hacer una hucha para los peques de la casa resultará muy sencillo. Tener a mano una botella de plástico es tener una hucha a punto de decir aquí estoy yo. Imaginemos que la botella es el cuerpo de un muñeco y convirtámoslo en un simpático contenedor en el que ir ahorrando, monedita a monedita, billetito a billetito.

Crea prácticos contenedores con botellas de  plástico
Nos sorprendería descubrir todo el dinero que puede caber dentro de una botella de plástico. Perdón, mejor dicho, todo el dinero que puede custodiarnos nuestro muñeco favorito.

¿Cómo es el tuyo, tiene un par de ojos saltones hechos con tapones de botella, orejas y rabo de cerdito, de gatito, de tigre? ¿O quizá es un elefante? También puede ser un monstruo de las galletas monedas de los que tragan, y tragan sin parar…

Crea prácticos contenedores con botellas de  plástico

También en el jardín

Los pequeños contenedores también son de gran utilidad para realizar labores de jardinería. Si bien convertir botellas de plástico en una maceta es cosa común, tanto de forma individual como para hacer jardines verticales, podemos encontrarles otros usos.

El uso de la base como contenedor nos sirve de semillero a las mil maravillas. Tanto con tapa como sin tapa, superponiendo dos bases. En este caso, será un mini-invernadero idóneo para proteger a los brotes del frío. Abrirlos durante el día y cerrarlos por la noche nos ayudará a que las plantas salgan adelante durante el invierno.