Crear un herbario o la historia de la biodiversidad vegetal
Un herbario es una colección de plantas secas y clasificadas que es usada como material para el estudio de la botánica. No es difícil crear un herbario propio recolectando plantas mientras se pasea por el campo. Pero, más allá de lo que puede ser una mera afición, para la comunidad científica es un útil instrumento para crear un inventario de la diversidad vegetal de una región en concreto.

Para crear un herbario particular, no hay más que ir añadiendo hojas, ramas o raíces de las plantas de nuestro entorno. Es conveniente también añadir algunos datos como el tipo se especie (consultando a expertos o en libros especializados, con lo que, además, se aprenderá algo de botánica), una descripción física, y el lugar y la fecha de la recolección.

Se supone que los primeros herbarios nacieron como una forma de clasificar las plantas medicinales allá por el siglo XV. Se describían las plantas y se explicaban los posibles usos de las mismas. Pero pronto se comenzaron a usarse también para hacer un listado de plantas vivas y usar el herbario en la enseñanza de la botánica. Actualmente, un herbario es una colección de muestras botánicas, desecadas y procesadas, y que constituyen una muestra del patrimonio vegetal de una localidad, una región o un país. En general, es conveniente cuidar el herbario en un espacio físico adecuado.

Los herbarios son considerados una de las más importantes fuentes de información sobre las plantas, así como sobre el medio ambiente donde habitan. Es, en definitiva, un registro permanente de la biodiversidad de una determinada zona. Aunque el método es antiguo y relativamente sencillo, los herbarios siguen siendo una valiosa fuente de datos de primera mano. Pueden ser perfectos para algunas funciones, como formar parte de colecciones científicas, ser aprovechados en la educación o en la investigación.

Entre otros servicios, los herbarios sirven para suministrar de información a los responsables de proyectos paisajísticos y ambientales o para estudios y diagnósticos de flores y plantas en áreas naturales.

Algunos herbarios son gigantescos y almacenan información hasta de millones de muestras botánicas, algunas de las cuales están en peligro de extinción en la actualidad o, incluso, algunas ya extintas. Los herbarios son pues verdaderos tesoros de la biodiversidad.