Cría en cautividad del caballito de mar
Una nueva vida comienza para un grupo de caballitos de mar. Nacieron en un criadero, pero ahora han sido soltados a la vida real, al estanque de Thau, en Francia, no muy lejos de Montpellier, al sur del país, en aguas del mar Mediterráneo. Esta suelta es el final de una aventura para centenares de caballitos de mar que empezó mucho antes.

Ha sido necesario un complicado proceso elaborado llevado a cabo por varios investigadores miembros del Instituto Oceanográfico de la Isla de Embiez. Este grupo de científicos lograron criar en cautividad a los hijos de tres machos extraídos de ese mismo estanque. Hay que señalar que en los caballitos de mar es el macho el encargado de portar los huevos.

Después de una danza que sirve como cortejo, los caballitos suben a la superficie del agua y la hembra se posiciona de forma que puede depositar los huevos en el abdomen del macho, en una bolsa incubadora.

Durante tres semanas las trescientas crías tuvieron que ser cuidadosamente mimadas por los investigadores. Han sido alimentadas cuatro veces al día con gambas minúsculas. Todo ello, para repoblar la cuenca del mar Mediterráneo con esta especie.

Los investigadores soltaron a los caballitos de mar en dos puntos diferentes. Antes de la suelta tuvieron que separar a machos y hembras. Además, no se debía mezclar a hermanos con hermanas. El estanque de Thau es conocido por ser el lugar que cuenta con una mayor población de caballitos de mar en Europa. En dicho continente viven dos especies de caballitos de mar. En el mundo, se distribuyen en la franja localizada entre ambos trópicos y viven en aguas templadas.

Los caballitos mar están en peligro de extinción debido a la degradación del las aguas del mar y a la pesca involuntaria o para proveer a acuarios. La cría en cautividad ayudará a la supervivencia de esta especie en peligro de extinción.