Cría dos osos en peligro de extinción creyendo que eran perros
“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…”, dice la famosa canción. Y es que muy a menudo la realidad supera a la ficción, como también suele decirse. Esta vez, la historia va de perros muy osos y de todo lo contrario, de osos criados como perros…

Como todas las historias, también ésta tiene un principio, por desgracia mucho más común de lo deseable. En el escenario, dos oseznos de una especie en peligro de extinción (Ursus Thibetanus) que un par de vietnamitas buscan a quién endilgar a modo de mascota.

Una tarea harto complicada, sin duda, a no ser disfracen la realidad aprovechando que los animalitos son unas crías y pueden confundirse con… ¡con unos cachorros de perro, eso es, así será más fácil!

Fue así como se las prometieron felices. Su víctima, -además de los pobres osos y muy probablemente su madre, que acabaría a tiros-, fue un ciudadano chino al que lograron colocárselos en Vietnam en el año 2013 como si fuesen perros.

Algo pasa con los perros…

La escena ahora se traslada a Yunnan, provincia de china, el nuevo hogar de los dos ositos que, arrancados de su hábitat, empezaron a tener una nueva oportunidad junto con Wang Kayui, su orgulloso dueño.

Cría dos osos en peligro de extinción creyendo que eran perros
Los días van transcurriendo y los cachorros van ganando peso y adquiriendo una forma cada vez menos parecida a la de un can. Obviamente, además, como crías de oso negro asiático que eran, no ladraban, ni similares, pero sí tenían especial predilección por los pollitos que también cuidaba Kayui en su casa.

No era amistad lo que buscaban, sino satisfacer un apetito voraz, y pese a los cuidados y alimentación para perro que recibían, se lanzaban sobre las aves y no dejaban ni una viva.

Cuando Wang descubrió que habían matado a los pollitos quedó sorprendido, y empezó a sopechar. Se preguntaba qué tipo de perros hacían tal cosa, y no le cupo ninguna duda cuando un buen día cayó en sus manos una publicación sobre animales en peligro de extinción. ¡No podía creerlo, en casa tenía dos osos negros que pertenecían a especies protegidas!

Tráfico de animales en peligro de extinción

Los folletos los había repartido la oficina de Seguridad Pública local para concienciar a la población sobre el drama que sufren muchas especies a consecuencia del tráfico clandestino de animales. En concreto, se advertía de que la especie estaba protegida y rondaba la zona.

Cría dos osos en peligro de extinción creyendo que eran perros
Aunque había actuado de buena fe, descubrió que estaba cuidando animales protegidos, pertenecientes a la segunda categoría de animales más protegidos en peligro de extinción. Su reacción, entonces, fue contactar con la oficina local y contar lo sucedido. Ahora, la parejita, macho y hembra, se encuentran en un centro de rescate de animales, donde se han adaptado muy bien.

Por suerte, este par no han acabado convertidos en alfombras, trofeos de caza, en circos o tocando la trompeta y bailando en las calles, ni en programas de televisión. En esta ocasión, dentro de la mala suerte de caer en las redes del tráfico ilegal de animales, su historia es un pequeño milagro con final agridulce.

Cría dos osos en peligro de extinción creyendo que eran perros
El tráfico ilegal de vida salvaje está controlado por mafias y bandas criminales en todo el mundo. Detenerlas es misión imposible. Al menos, hasta ahora, si bien se logran algunos avances, pero en general resulta muy complicado evitar el comercio de cualquier parte de animales amenazados.

No solo porque las leyes protectoras no se saben hacer cumplir, sino porque los policías y guardas de los parques no están debidamente entrenados, y a menudo son corruptos. Actualmente, este negocio clandestino mueve hasta 10.000 millones de dólares al año.