¿Cuánta agua se consume en la ducha?
Las duchas y baños representan un 12% del total de agua que se consume en un hogar. Es una necesidad básica de la que, sin embargo, cada vez se abusa más, especialmente desde la llegada de las duchas hidromasajes. Sólo en España cada persona se sirve de media de 171 litros diariamente (uso total), lo que nos sitúa en uno de los cinco países de la Unión Europea menos respetuosos con este bien. El baño es la estancia en la que más se gasta. Ha llegado el momento de comenzar a prestar un poquito de atención para utilizar únicamente la cantidad de agua que necesitamos.

4 ideas sencillas para ahorrar

1. Menos baños y más duchas. Es lo primero que mencionan las guías ecológicas y tiene su razón de ser. Llenar de agua una bañera supone un gasto de entre 150 y 250 litros (una ducha corta no llegaría a 100). Los baños no son necesarios para estar limpios y hay que evitar convertirlos en un hábito frecuente.

2. Duchas más cortas. Cinco minutos más de ducha supone muchos más litros que se van por el desagüe. Una ducha corta es más que suficiente. Desafortunadamente, existen aún muchas malas costumbres en este sentido, como abrir el grifo esperando a que el agua se caliente y dejarlo correr más de lo normal, haciendo que los minutos pasen y el agua siga cayendo sin medidas. Al enjabonarte, aplicarte suavizante, cremas, exfoliantes, etcétera, acuérdate de cortar el agua. También es conveniente prepararlo todo antes de meterse en la ducha para evitar gastos superfluos.

3. No siempre es necesario ducharse para estar aseado. Hay otras maneras de lavarse, utilizando el bidé o el lavabo. Algunas personas se duchan aun estando limpios para hacerse un peinado. En su lugar te puedes servir de objetos como un spray pulverizador lleno de agua reutilizable para humedecer el cabello.

4. Utilizar medidas especiales de ahorro. Estar verdaderamente comprometido con el medio ambiente supone la adquisición de utensilios que se crearon para ayudar a disminuir el gasto de agua: cabezales de ducha eficientes, perlizadores, reductores de caudal… A la hora de comprar un nuevo cabezal, elige aquel que de prestaciones ecológicas, y hazte con uno de los objetos mencionados que controlan las pérdidas de agua. Se encuentran en ferreterías y similares y su precio no suele subir de los tres euros, haciendo que la factura de agua sí que baje. Estos elementos ayudarán a reducir el agua entre un 18% y un 47%. Otra opción son los temporizadores de ducha. Al cabo de un tiempo establecido (por ejemplo, cinco minutos) el agua se acabará, evitando prolongar demasiado las duchas.

Llevar a cabo una higiene correcta y disfrutar del poder relajante del baño no está reñido con poner en práctica una serie de consejos que nos ayuden a ahorrar agua.