Cuba protege a la jutía conga
La jutía conga (Capromys pilorides pilorides) es un pequeño roedor que vive en Cuba. Su situación es endémica. Mide entre veinte y sesenta centímetros de longitud y tiene una cola sin pelos que mide entre quince y treinta centímetros. Su peso medio es de siete kilogramos y el color de su pelaje varia de negro a castaño rojizo o claro.

Este roedor se encuentra en peligro de extinción. Por esta razón, se ha comenzado a desarrollar un proyecto con el objetivo de proteger al animal. Será desarrollado por especialistas en los Cayos Ana María, en la zona sur de la provincia Ciego de Ávila, en el centro de la isla de Cuba.

El técnico de la Empresa para la Conservación de la Flora y la Fauna en la citada provincia, Oriol López, indicó que se está trabajando en la localización y traslado de los nidos a lugares que ofrezcan unas mejores medidas de seguridad.

López precisó que la jutía que vive en los manglares de La Salina, dentro del Parque Nacional Jardines de la Reina, es de menor tamaño que la que habita en otras partes de la isla. Para diferenciarlas, la de los manglares es conocida como jutía conguina.

Una de las causas de la disminución de la población de la especie es la caza indiscriminada por parte del ser humano. Por ello, se tuvieron que adoptar medidas urgentes para la preservación del pequeño roedor. Una de ellas fue el traslado de especímenes hacia la Loma, una isla del archipiélago sur cubano, donde ya se están consiguiendo resultados favorables. Los últimos datos reflejan, en la zona, unas treinta madrigueras del roedor, lo que supone un crecimiento y buena adaptación a su nuevo hábitat.

También se desarrollaron programas de educación ambiental en las comunidades locales, para que, de esa forma, sepan la importancia que reviste cuidar las áreas donde habitan las diversas especies que componen la fauna cubana. Con un pequeño esfuerzo de todos, la jutía conga pronto se recuperará en la isla caribeña.