Cultivar germinados en casa fácilmente
Los brotes o germinados son una opción fantástica para los que somos agricultores de andar por casa, es decir, para cualquiera que ansíe cultivar vegetales en el balcón y no tenga balcón o éste sea tan minúsculo que no pueda albergar siquiera un mini huerto.

La gran ventaja, la gracia de cultivar germinados para uso propio es que no se necesitan grandes cantidades para alegrar una ensalada o un bocadillo, pongamos por caso. Basta con su simple presencia, por escasa que sea, para que cada bocado sepa más crujiente, fresco y sabroso, si bien hemos de elegir semillas certificadas (orgánicas y sin agentes patógenos) para evitar riesgos sanitarios que pueden darnos más de un disgusto con la E. Coli.

Por lo demás, podemos ponernos manos a la obra de inmediato, sin más requisitos que tener dónde sembrarlos (vale desde un frasco de vidrio hasta una maceta especial para germinar o un dispositivo germinador) y seguir unos pasos bien sencillos que explicamos a continuación.

Leguminosas y hortalizas

Los germinados pueden ser de un sinfín de hortalizas (rábano, calabaza, berro, cebolla, etc.), cereales, leguminosas de grano (soja, haba, lenteja o garbanzo, guisante, etc.) y de las leguminosas forrajeras, como la alfalfa, gozan de gran popularidad. En concreto, la semilla de alfalfa es la más recomendable para neófitos por ser muy fácil de germinar.

Cultivar germinados en casa fácilmente
Si queremos hacerlas germinar en un bote de cristal con la boca ancha colocaremos las semillas en el mismo, humedeciéndolas de un modo un tanto metódico. Por un lado, hay que asegurarse de el agua llegue a todas, por lo que el bote se llenará de agua (taparlo con una tela fina tipo media o gasa para que pase el agua y no se salgan las semillas) y tras empapar todas las semillas lo vaciaremos.

Durante la noche se vuelven a poner a remojo, pero esta vez no se vacía, y al día siguiente enjuagamos nuevamente mañana, tarde y noche, evitando el exceso de agua y la luz. Así, si todo va bien, en tres o cuatro días los brotes pueden exponerse a la luz solar para que tomen un color verde.