Decenas de miles de muertes por contaminación en México
Un estudio elaborado por el Clean Air Institute señala que, basándose en los parámetros fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), México registra 14.000 muertes al año causadas por la contaminación atmosférica. Sólo Brasil supera esta cifra, con 23.000 muertes. Argentina ocupa el tercer lugar, con más de 10.000 muertes causadas directa o indirectamente por la contaminación.

Así se desprende del informe La calidad del aire en América Latina: una visión panorámica. La ciudad de Monterrey ostenta el récord en cuanto a niveles de partículas PM10 en Latinoamérica, gases emitidos fundamentalmente por la quema de combustibles fósiles en los vehículos, mientras que el Distrito Federal y Guadalajara superan en polución atmosférica a otras ciudades latinoamericanas como Medellín, Bogotá, Montevideo, Sao Paulo o San Salvador.

Monterrey alcanza una concentración de PM10 de 85,9 microgramos por metro cúbico. El límite legal marcado por la Unión Europea es de 40 microgramos, mietrnas que la OMS (más severa en el límite) señala que superar los 20 microgramos es peligroso para la salud. En México D.F. la acumulación de este tipo de partículas es de 57 microgramos por metro cúbico y, en Guadalajara, de 70,1.

Esta última ciudad es también la que más ozono acumula. En 2011, alcanzó el nivel de acumulación más alto de toda América Latina, llegando a los 69,3 microgramos por metro cúbico. El Distrito Federal y Monterrey tienen 59,4 y 55,2 microgramos por metro cúbico, respectivamente.

Decenas de miles de muertes por contaminación en México
En cuanto al dióxido de nitrógeno, un gas que afecta especialmente a las vías respiratorias y provoca enfermedades pulmonares, Guadalajara y el Distrito Federal, con 57,2 y 54,2, respectivamente, superan los 40 microgramos por metro cúbico recomendados por la OMS.

Falta de políticas públicas y profesionales formados

Durante la presentación del informe, Sergio Sánchez, director del instituto con sede en Washington y coeditor del estudio, ha pedido un esfuerzo a los responsables de las políticas locales para que adopten una serie de estándares de calidad del aire para proteger la salud de los ciudadanos. En la actualidad, no hay técnicas de monitoreo ni de recolección de datos. Hay que formar a trabajadores para medir correctamente la contaminación y tratar de reducirla.