Declaración de impacto ambiental negativa a la Autopista Dos Mares
Para la organización ecologista SEO/BirdLife, la declaración de impacto ambiental negativa de la construcción de la autopista Dos Mares (que uniría las localidades de Pesquera y Miranda del Ebro) por parte del MIMARM (Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España) pone de manifiesto que el proyecto del Gobierno de Cantabria era innecesario y ambientalmente insostenible.

Así pues, el Ministerio de Medio Ambiente ha respaldado finalmente los argumentos de las asociaciones ecologistas, los ayuntamientos y numerosas entidades que alegaron en contra de esta macroinfraestructura. Para SEO/BirdLife, lo fundamental es que el MIMARM ha cumplido punto por punto la normativa europea y, en concreto, la Directiva Habitats, que impide la afección a la red Natura 2000 si existen alternativas que lo eviten, sobre todo, en espacios protegidos prioritarios para Europa, como es el caso de los 25 espacios de la Red Natura 2000 que atravesaría esta infraestructura si llega a construirse. En opinión de la organización ecologista, el Ministerio ha escuchado a la sociedad civil y no se ha dejado presionar por intereses políticos y económicos, anteponiendo la conservación de la naturaleza y la opinión de la sociedad civil.

Han sido tres los aspectos que han fundamentado la DIA (Declaración de Impacto Ambiental) negativa. El primero, la existencia de alternativas en la conexión con el eje mediterráneo; el segundo, el enorme impacto ambiental y paisajístico; y, por último, la fuerte oposición social. Han sido varias organizaciones ecologistas, además de SEO/BirdLife, aglutinadas en la Plataforma “AP-69, no gracias”, las que han luchado para demostrar al Ministerio y a la sociedad cántabra el enorme y negativo impacto ambiental de esta infraestructura. La delegación territorial de Cantabria de SEO/BirdLife elaboró a principios de 2009 un extenso documento de alegaciones, cuyo contenido aparece en buena parte de los argumentos que ha esgrimido el Ministerio y que están reflejados en la Declaración de Impacto Ambiental.

Pero, además, la Plataforma “A-69 No Gracias” exige responsabilidades políticas por “la gran cantidad de dinero público que se ha despilfarrado” en la tramitación del estudio informativo de un proyecto “tan dañino” y que “no tenía ningún sentido”.