Declaración de Impacto Ambiental negativa para la ampliación del Puerto de Tarifa
Después de que en junio de 2010 la organización Ecologistas en Acción alegara al proyecto de ampliación del Puerto de Tarifa y al Estudio de Impacto Ambiental presentado por la autoridad portuaria de la Bahía de Algeciras una larga serie de impactos ambientales sobre la biodiversidad y los recursos naturales en el corazón marino del Parque Natural del Estrecho y de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo Andalucía-Marruecos para la ampliación del Puerto de Tarifa, se ha producido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) negativa y se ha denegado el permiso par la ampliación del Puerto de Tarifa.

La ampliación hubiera supuesto realizar dragados en 5,5 hectáreas de zona rocosa mediante voladuras para pasar de una cota de 0,5 a 9 metros de profundidad y un relleno de una superficie en torno a 22 hectáreas, equivalente a la Isla de Tarifa o a la Isla de las Palomas.

El Estudio de Impacto Ambiental del proyecto presentaba varias deficiencias, según Ecologistas en Acción. No analizaba las afecciones a zonas protegidas aledañas, no consideraba la figura de Reserva de la Biosfera, no consideraba los impactos acústicos de las voladuras sobre los animales marinos, no analizaba las operaciones para retener sedimentos resuspendidos en la obra, los cuales debido a las características hidrodinámicas de la zona y a la magnitud de la obra pueden sepultar los hábitats protegidos adyacentes, no consideraba correctamente los impactos socioeconómicos sobre los principales motores de la comarca tarifeña tales como, la pesca y el turismo náutico-deportivo.

Con las obras de ampliación del puerto se hubieran visto afectados una larga serie de especies, hábitats y ecosistemas protegidos. Hay que destacar que una de las especies se encuentra en peligro de extinción, la lapa ferruginea (Patella ferruginea), y hubiera quedado sepultada bajo los rellenos del nuevo puerto.

Las obras de construcción y operación también habrían afectado a praderas de fanerógamas marinas, bosques de algas laminarias, más de una veintena de especies vulnerables y de interés comunitario (como el coral naranja), varias especies de caracolas, erizos de mar, tortugas marinas y cetáceos, así como hábitats de interés comunitario (como cuevas y arrecifes sumergidos), estando todos ellos recogidos en el ordenamiento normativo europeo, estatal y andaluz.

Además, desde el punto de vista económico, el proyecto tampoco está justificado. Afectaría al turismo de buceo, al avistamiento de cetáceos, al disfrute de deportes náuticos y a la pesca local. La zona de Tarifa está protegida desde 2006, tanto por la Unión Europea por ser Lugar de Interés Comunitario, como por la Unesco por nombrarla Reserva Intercontinental de la Biosfera, junto con otros espacios naturales de Andalucía y Marruecos.