Defensa de las playas vírgenes de Cádiz
PELP! son las siglas para Plataforma Ciudadana contra el Megaproyecto Hotelero en El Palmar o, más sencillo, “Salvar El Palmar.es”. Es una plataforma que nace en diciembre de 2009, momento en el que el Ayuntamiento de Vejer de la Frontera (Cádiz, España), con Antonio Verdú Tello (PSOE) como alcalde, anuncia el acuerdo con una promotora inmobiliaria para reflotar un macroproyecto hotelero con más de 600 habitaciones en la playa de El Palmar. La plataforma PELP! ha conseguido, a través de las redes sociales (además de su propia página web y su blog, tienen grupo en Facebook), que miles de personas reivindiquen un patrimonio natural que pertenece a todos y que no puede ni debe ser usado por la falta de escrúpulos de algunos políticos para su propio beneficio. Los pocos kilómetros de playas vírgenes que aún resisten en la península ibérica deben seguir así: vírgenes. La plataforma Salvar el Palmar apuesta por la preservación de los recursos naturales y culturales de las zonas vírgenes de la Playa del Palmar y, por extensión, todo el Mar de Trafalgar para que se convierta en un ejemplo internacional de turismo ecológico y rural de excepcional calidad.

Además de numerosos ciudadanos, algunas organizaciones ecologistas, como Ecologistas en Acción, Greenpeace, Respect (asociación surfera y ecológica) o Clean Ocean Project, apoyan decididamente la plataforma y las acciones de protesta que se llevan a cabo. La propia Junta de Andalucía ha denunciado el proyecto, pero el Ayuntamiento quiere seguir adelante con ésta, algo “lamentable”, según Lola Illescas, responsable de Ecologistas en Acción en la provincia de Cádiz, porque “quieren hacer unas instalaciones para turistas cuando son los propios turistas los que se oponen”. Respecto a la creación de empleo en el sector hotelero en la costa, Illescas cree que “no crean apenas puestos de trabajo, son estacionales, precarios y de bajo nivel porque los cargos importantes los trae la empresa. De los grandes hoteles la mayoría cierran en invierno, lo que fomenta los contratos exclusivamente temporales”.