Déficit de madera en Brasil
Un estudio elaborado por la consultora finlandesa Pöyry Silviconsult presentado recientemente a las compañías brasileñas comparó datos de oferta de madera y demanda para los próximos años y llegó a la conclusión de que, al menos hasta 2020, existirá un déficit de alrededor de 1,3 millones de hectáreas productoras que proporcionen materia prima para satisfacer el crecimiento previsto de la industria de papel y celulosa, tableros de madera reconstituida, biomasa, carbón, madera y chapa.

Sólo en la industria papelera se espera que soliciten una producción adicional de aproximadamente 10 millones de toneladas de celulosa, cifra que incluso es inferior a la cantidad previamente anunciada en los proyectos, que ascienden a 17 millones de toneladas por año de celulosa para el año 2020. Si todos los proyectos se ejecutan, el déficit de la superficie cultivada para obtener productos de la gestión forestal será de 2,3 millones de hectáreas.

En definitiva, el ritmo de producción forestal no será suficiente para atender la demanda por madera. Esto ya está ocurriendo en algunas regiones del país, como en las regiones sur y sudeste, donde la falta de madera o la inexistencia de áreas forestales para nuevas iniciativas empresariales es ya una realidad y pone en peligro el desarrollo sostenible de muchas empresas y, en general, de Brasil, un país que crece a un alto ritmo sin preocuparse por la pérdida de sus recursos naturales.

El informe recomienda, por tanto, expandir bosques plantados si se quiere disponer de oferta maderera capaz de abastecer el mercado emergente de la biomasa forestal o del negocio del carbón, que actualmente absorbe el 10% de la madera producida en Brasil.

De momento, y ante este panorama, el mayor fabricante brasileño de papel y cartón para embalaje, la firma Klabin, se ha asociado a principios de mes con la chilena Arauco en la compra de Florestal Vale do Corisco, por 473,5 millones de dólares (unos 350 millones de euros).