Deforestación en el Parque Nacional La Malinche, en México
El Parque Nacional La Malinche se encuentra en México, en los estados de Tlaxcala y Puebla. En 72 años, y aunque es un área natural protegida (ANP), ha sido deforestado en más del 50% de su superficie para convertir zonas en aptas para la agricultura y la ganadería, según denuncia la organización Greenpeace.

La organización ecologista ha presentado un documento en el que se detalla cómo el parque ha sido deforestado. Denuncian, así mismo, que las autoridades de Puebla y Tlaxcala, estados que comparten el parque, no diseñen un plan de gestión coordinado o acciones efectivas para que esta situación cambie. Además, no existe información oficial sobre la calidad o el estado de los bosques, ni sobre los porcentajes de uso del suelo en la región.

Un estudio realizado por investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM (Universidad Autónoma Nacional de México) indica que, de las 45.000 hectáreas de La Malinche, que en su mayoría estaban cubiertas por bosques y diferentes tipos de vegetación cuando fue nombrado como parque nacional en 1938, actualmente el 51% ha sido convertido para agricultura, asentamientos humanos y áreas sin cobertura vegetal aparente.

“La Malinche es un claro ejemplo de por qué perdemos casi medio millón de hectáreas de bosques y selvas cada año: no hay información oficial detallada sobre el estado en que se encuentran los diferentes tipos de vegetación forestal del parque, sobre el tipo, cantidad e impacto de los programas y subsidios otorgados para su conservación, restauración y manejo. Esto ocurre en diferentes regiones de nuestro país y por ello, México sigue siendo una de las cinco naciones con mayor deforestación en el mundo”, ha afirmado Paloma Neumann, integrante de la campaña de bosques de Greenpeace. “Es muy fácil culpar a los pobladores de la Malinche del deterioro del parque. Pero, sin plan de manejo, sin reglas claras y sin los programas de apoyo necesarios, no es posible lograr la conservación y manejo adecuado de estos bosques que proveen servicios ambientales fundamentales no sólo para los habitantes de las poblaciones en las faldas de La Malinche, sino también para los habitantes de las ciudades de Puebla y Tlaxcala”, ha añadido Miguel Ángel Valera, doctor en ciencias agrícolas y suelos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. “El cambio de uso del suelo en la región de La Malinche, ocurrido antes de 1986, ha ocasionado la degradación biológica del suelo y por tanto la pérdida de bióxido de carbono (CO2) que almacenaba. La emisión equivalente de CO2 a la atmósfera en los suelos deforestados antes de 1986 fue de 23.76 toneladas por hectárea. Si se considera que estos suelos abarcan 11 mil 390 hectáreas, las emisiones equivalentes se calculan en 270 mil 661 toneladas de CO2. Además, esto ha provocado un cambio en los patrones de precipitación y un aumento en la temperatura promedio anual de 0.8 grados centígrados durante el periodo de 1995 a 2005, en comparación con el periodo de 1985 a 1995”.