Derrame de crudo en el río Yellowstone
El río Yellowstone ha recibido un vertido equivalente a unos mil barriles de petróleo crudo. La causa ha sido la rotura de una tubería subterránea perteneciente a la empresa petrolera ExxonMobil. La rotura ha llevado el vertido a 130 kilómetros de distancia y ha obligado a las autoridades a ordenar evacuaciones.

El río Yellowstone discurre por el Parque Nacional de Yellowstone y es afluente del río Misuri. Es un río con una longitud de 1.080 kilómetros que pasa por los estados de Montana y Wyoming, en Estados Unidos, y a su vera crece un espacio natural incomparable.

A medida que pasa el tiempo, el vertido de esos más de mil barriles de crudo es más difícil de controlar. La ruptura de la tubería se produjo cerca de la localidad de Laurel, Montana, y obligó a la evacuación inmediata de alrededor de 140 personas de la ciudad por la posibilidad de que se produjeran explosiones y por la emisión de gases que pueden afectar gravemente la salud humana.

En cuanto se descubrió el vertido, se pidió a las tres empresas petroleras que cerraran el paso del combustible por las tuberías. En todo caso, pasarán días hasta que el nivel de gases en la atmósfera no suponga ningún peligro. El olor a aceite sigue estando presente en el aire durante varios kilómetros, hasta la ciudad de Billings. Hay tres empresas que tienen refinerías en la citada ciudad: ExxonMobil, la Refinería Cenex Harvest y Conoco Phillips.

ExxonMobile ya ha puesto en marcha equipos de limpieza, con material absorbente y ha colocado barreras en varios puntos del río Yellowstone. Sin embargo, algunas inundaciones han obstaculizado los esfuerzos de limpieza. ExxonMobil decidió enviar un equipo de cincuenta socorristas especializados en derrames de petróleo.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, el Departamento de Calidad Ambiental de Montana y otras organizaciones y grupos ecologistas también tratan de ayudar en este desastre medioambiental. Pero el río Yellowstone está a punto de desbordarse y el derrame amenaza con expandirse aún más. El petróleo no sólo mancha los océanos. También puede afectar a ríos y a uno de los lugares más bellos y con una naturaleza más asombrosa del planeta.