Derrame de crudo en las playas de Perú
Cuando se produce un derrame de petróleo que no resulta un enorme desastre natural, queda la sensación de que podría haber sido peor, de que no hemos aprendido la lección y, algún día, tarde o temprano, ocurrirá lo peor. Por desgracia, las previsiones más pesimistas terminan siendo superadas.

Esta vez ha sido en Perú. La próxima, ¿quién sabe dónde será? Una vez más, un fallo. ¿Cuántas veces han dicho que no se van a producir más fallos y cuántas veces sí ha vuelto a producirse un fallo? En este caso, ha sido durante la descarga de crudo en la refinería La Pampilla. El resultado: un derrame de dos kilómetros en las playas del municipio de Ventanilla, en la provincia de Callao.

La Marina de Guerra de Perú fue quien informó del derrame. La compañía que operaba el traslado del crudo era Repsol. Personal de la empresa informó a los guardacostas de que una de las tuberías había sufrido un fallo durante la descarga de petróleo al buque cisterna BT Stena Crhonos, con bandera de Bahamas. La avería fue la causa del derrame. Se historia se repite: un fallo técnico y humano, una multinacional, un barco con bandera de un pequeño país.

Enseguida se activó un plan de emergencia, que comprende el despliegue de barreras de contención y el uso de paños oleofílicos que absorben las sustancias oleosas. La Capitanía de Puerto de Callao supervisa la operación. El objetivo es mitigar la contaminación en lo posible.

En una zona turística

Derrame de crudo en las playas de Perú
El derrame se calcula que es del equivalente a entre cinco y siete barriles de crudo y ha afectado ya a unos dos kilómetros de la playa Cavera, uno de las zonas turísticas del litoral peruano. No es un daño excesivamente grave (para lo que podía haber sido, se entiende), ya que, de momento, no han aparecido animales muertos en la orilla. Con todo, falta recibir el informe del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) para saber el grado real de contaminación y el peligro que supone.

Aún no se sabe si la empresa española ha incurrido en algún delito por no avisar del derrame con la suficiente rapidez.