Desastres medioambientales con el calentamiento global
Si el calentamiento global sigue creciendo nos veremos sometidos a fuertes terremotos, erupciones volcánicas, grandes deslizamientos de tierra y tsunamis que podrán ser más frecuentes y destructivos que nunca si el cambio climático cambia la corteza terrestre. Estos mismos cambios geológicos también pueden provocar la liberación de metano, un potente gas de efecto invernadero que se guarda en forma sólida bajo el lecho marino.

El cambio climático no sólo afecta a la atmósfera y a los océanos, sino también a la superficie terrestre.

El principal peligro del deshielo es que la corteza terrestre rebota provocando terremotos que desatan deslizamientos de tierra submarina, pudiendo ocasionar tsunamis a las costas de numerosos países. Además, los patrones climáticos pueden potenciar la actividad volcánica, lo que supondría una expulsión de grandes cantidades de cenizas, sulfuro, dióxido de carbono y agua a la alta atmósfera que potenciaría aun más los efectos negativos del calentamiento global. Todo parece apuntar a que el planeta podía sufrir una conmoción a gran escala en un futuro no muy lejano.