Desastres naturales para 2013: el mundo que nos espera
Son muchos los estudios que nos alertan de que los riesgos naturales singuen creciendo en todo el mundo. Mientras los países se preocupan por salir de una crisis económica cada vez más profunda, se están olvidando de la futura crisis mundial que estará relacionada con el medio ambiente. La crisis ecológica será todavía más devastadora. El futuro que nos espera no es nada esperanzador y cuanto antes seamos conscientes de ello mucho mejor.

Durante los últimos años hemos visto diversos eventos catastróficos producto de fenómenos naturales, como el huracán Katrina, el tsunami en Japón, los recientes terremotos en Haití y Chile e inundaciones desde Pakistán hasta México. Todos esos sucesos ponen de manifiesto la vulnerabilidad a la que están expuestas algunas poblaciones y el coste tanto material como humano que acarrean este tipo de desastres naturales.

Es triste decir que muchos desastres no se pueden evitar y terminan convirtiéndose en tragedias. Estamos expuestos constantemente al peligro que los mismos seres humanos hemos construido. El progreso y desarrollo científico-técnico ha traído progreso y crecimiento económico, pero también unos resultados indeseables que representan una amenaza objetiva para la supervivencia de todo el planeta.

Desastres naturales para 2013: el mundo que nos espera

Todavía estamos a tiempo de salvar el mundo

Desde este blog hace tiempo que venimos avisando de que la seguridad humana exige la realización de acciones preventivas en el plano de la educación, la comunicación y la toma de decisiones políticas, sobre todo para minimizar la exposición de las comunidades más vulnerables. Hay países al borde de la desaparición debido a inundaciones, sequías, incendios, terremotos u otros fenómenos que pueden destruir en cuestión de segundos miles de casas dejando a familias enteras absolutamente sin nada.

Seguramente en 2013 nada vaya a cambiar, todos seguiremos sufriendo las consecuencias del cambio climático, el calentamiento global, la contaminación y la desaparición de especies animales. Algunos piensan que es inevitable, que es demasiado tarde, pero todavía podemos luchar para que este mundo tenga sentido. Necesitamos una economía y un modelo basado en el desarrollo sostenible. Se trata de pensar en verde.