Descubierta una red de comercio ilegal de lobos
Algunos ganaderos españoles protestan porque los lobos matan a sus ovejas y a sus corderos. El lobo es una especie que, en algunas zonas de la Península Ibérica, se está recuperando. Su único depredador durante los últimos años ha sido el hombre (que estuvo a punto de extinguir la especie), pero, desde que es un animal protegido, se ha recuperado rápidamente. En los últimos años, alguna vez ha aparecido alguna oveja muerta. Los ganaderos, lógicamente, quieren proteger su modo de vida y no es raro encontrar algún lobo envenenado.

El problema es que no siempre son ganaderos que tratan de proteger a sus rebaños (y aún esto puede ser delito) los que hacen que desaparezca algún lobo. A veces, son delincuentes cuyo único fin es lucrarse con el comercio ilegal de animales. Agentes del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) pertenecientes a la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva han detenido a cuatro personas que pertenecían a una red dedicada al tráfico de especies animales. Se han recuperado cinco lobos (canis lupus) y un lince rojo americano (felis rufa).

La operación comenzó el pasado mes de enero, cuando se recuperaron, en la población de Palos de la Frontera (Huelva), un lobo, un hurón y un perro de raza harrier. Fue el primer indicio de la existencia de una red de ámbito nacional dedicada al tráfico de especies animales. Así comenzó la operación “Wild Life”, que ha durado desde entonces y en la que han participado equipos del Seprona de las provincias de Granada, Málaga, Guadalajara y Oviedo.

La operación Wild Life ha concluido con la recuperación de cinco lobos y un lince rojo americano. Además, se ha imputado a dos personas, una en Badajoz y otra en Granada, como presuntos autores de los delitos de tráfico de especies. Para ello, falseaban certificados veterinarios. Otras dos personas han sido acusadas por un delito de tráfico de especies.

Los imputados contactaban entre sí a través de foros de Internet y páginas web especializadas, además de por correo electrónico. Los animales eran enviados a través de empresas de paquetería y los pagos se realizaban mediante transferencias bancarias o por giros postales. Las cantidades oscilaban entre los 600 y los 1.000 euros. Uno de los lobos intervenidos había sido enviado a su comprador como un perro pastor alemán cruzado con pastor belga.

La especie canis lupus es una especie especialmente protegida por la legislación. De este control se excluyen las poblaciones de España situadas al norte del río Duero.