Descubren cómo generar energía con carbón sin quemarlo
Investigadores de la Universidad de Ohio han descubierto un nuevo proceso capaz de producir energía a partir de carbón sin quemarlo. Por tanto, con este proceso no se generaría ningún tipo de contaminación ni se contribuiría al cambio climático. El sistema ha sido bautizado como la técnica del carbón limpio.

Los científicos de la Universidad Estatal de Ohio que han hecho este descubrimiento han recibido cinco millones de dólares de ayuda del Gobierno federal de Estados Unidos. Han estado quince años trabajando en este proyecto.

Liang Shih-Fan, ingeniero químico y director del Laboratorio de Investigación del Carbón Limpio de la Universidad, califica el proceso como un nuevo proceso de conversión de energía. Él y su equipo han logrado liberar calor a partir de carbón sin quemarlo.

El proceso, al no quemar el combustible fósil, elimina el 99% de la contaminación de carbón, la fuente de energía que más contribuye al calentamiento global. La quema de carbón en las plantas de energía térmica produjeron alrededor de un tercio del total de las emisiones de dióxido de carbono en 2010 en Estados Unidos, unas 2,3 millones de toneladas de CO2, según datos de la Agencia de Protección Ambiental del país (EPA).

¿La solución al cambio climático?

La adaptación de las plantas al nuevo sistema sería costosa, pero disminuiría miles de millones de toneladas de CO2 y otros gases contaminantes, y, aún más importante, podría ser la solución casi definitiva al cambio climático.

Descubren cómo generar energía con carbón sin quemarlo
Simplificando la explicación, la combustión convencional de carbón es una reacción química que consume oxígeno y produce calor. Pero, desgraciadamente, también produce dióxido de carbono, que perjudica al medio ambiente.

El nuevo método utiliza gránulos de óxido de hierro en una cámara de oxígeno donde se produce la reacción. Esta pequeña cámara se calienta, pero los contaminantes no salen a la atmósfera. Los únicos residuos que se producen son agua y ceniza de carbón. No hay, por tanto, gases de efecto invernadero. Además, el metal del óxido de hierro puede ser reciclado.