Descubren cómo las hojas comunican la orden de crecer a los tallosUna planta no puede sobrevivir sin luz. Por ello, al crecer, busca los rayos del Sol. O, como los girasoles, adaptan su posición a la del astro rey. En general, los árboles crecen hacia arriba porque compiten con otros que buscan lo mismo: la luz del Sol. O, dicho de otra forma, escapan de la sombra.

Científicos de Estados Unidos han descubierto el mecanismo por el que las hojas comunican a los tallos que deben crecer más para recibir la cantidad necesaria de radiación solar. Algo similar a lo que hacemos los seres humanos (y el resto de animales): el cerebro manda una orden al brazo, a la pierna o cualquier otro miembro del cuerpo para que se mueva. Sólo que, en el caso de las plantas, la orden y la acción posterior son mucho más lentas.

Este descubrimiento puede tener mucha importancia, ya que, entre otras aplicaciones, conseguiría optimizar el uso del suelo y permitir una producción más eficiente en cultivos más densos y en espacios más reducidos.

Los investigadores identificaron una proteína, conocida como factor interactuante del fitocromo 7 (PIF7), que funciona como mensajero entre los sensores de luz de la planta y la producción de auxinas, las hormonas que estimulan el crecimiento en los tallos.

Ya se conocía la función de los sensores que responden a la luz y la de las auxinas, que dirigen el proceso de crecimiento. Pero se desconocía cómo se comunicaban los dos sistemas. Una de las autoras del estudio, Joanne Chory, directora del Laboratorio de Biología Vegetal en el Instituto Salk de Estudios Biológicos en California.

A través de moléculas fotosensibles en sus hojas, las plantas recogen información tanto sobre la cantidad de luz en su ambiente como sobre la presencia de otras plantas con las que deben competir. Según la longitud de onda de la luz roja que llega hasta las hojas, los sensores indican si la planta recibe luz sin obstáculos o si se encuentra bajo la sombra de otras plantas.

Si requieren más luz, los sensores comunican a las células en el tallo que éste debe aumentar de longitud para que la planta crezca en dirección al Sol. En realidad, escapan de la sombra.