Descubren las moléculas que limpian el ambiente
Las plantas templan el ambiente. Además, a través de la fotosíntesis, absorben dióxido de carbono y producen oxígeno. Por tanto, mitigan los efectos del cambio climático y limpian la atmósfera. Pero, ¿cómo lo hacen?

Investigadores de la Universidad de Manchester, Bristol y los laboratorios Sandia, aseguran haber descubierto la revolucionaria molécula de los birradicales de Criegee, que liberan, de forma natural, las plantas, para realizar el proceso de fotosíntesis. Estos birradicales de Criegee son sustancias químicas invisibles que actúan como oxidantes de los contaminantes como el dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre.

Según los científicos, esta molécula puede significar una revolución en la lucha contra el cambio climático. Por otra parte, al ser liberadas de forma natural por las plantas, equilibran el sistema ambiental.

Estos compuestos químicos, dicen los científicos, forman aerosoles y producen nubes que enfrían el planeta. Para lograr medir los biradicales de Criegee han tenido que crear una fuente de luz avanzada. De este modo, han podido cuantificar la velocidad a la que reaccionan los radicales de Criegee, algo nunca antes conseguido.

El resultado del experimento puede facilitar el estudio y conocimiento de la capacidad oxidante de la atmósfera. Las aplicaciones pueden dirigirse, pues, a métodos para reducir la contaminación y a la lucha contra el calentamiento global.

Así mismo, han hecho otro interesante descubrimiento: los biradicales Criegee no depende de la luz solar, ya que los procesos con los que se forman ocurren tanto de día como de noche.

Un elemento necesario para la producción de estos birradicales de Criegee son los químicos liberados en manera natural por las plantas. Por tanto, los ecosistemas afectados en su equilibrio podrían estar desempeñando un papel más importante de lo que se pensaba hasta ahora en el calentamiento de la atmósfera.

La idea de los birradicales de Criegee la postuló por primera vez Rudolf Criegee en la década de los cincuenta del siglo XX, pero nunca ha sido posible estudiar directamente estas moléculas en el laboratorio.

En los últimos cien años, la temperatura media de la superficie de la Tierra ha aumentado en aproximadamente 0,8 °C. Pero, cerca de dos tercios de ese aumento, ha ocurrido en las últimas tres décadas. En un ecosistema donde hay plantas naturales, éstas cumplen funciones esenciales para enfriar el ambiente y proteger el planeta.