Desechos que se convierten en hoteles
En Roma, a menos de un kilómetro de distancia del Vaticano, frente al Castel Sant’Angelo se ubicó un hotel cuya fachada está compuesta por bolsas de plástico, viejas tablas de surf, alfombras, lámparas, telas, cuadros, muñecas, bolsos, zapatos… Se trata del primer hotel del mundo construido con desechos no orgánicos recogidos en playas europeas. Se inauguró el pasado 5 de junio, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.

El proyecto, denominado Corona save the beach, se fue gestando durante más de seis meses, recogiendo los desechos que ensuciaban las playas de Francia, Bélgica, España e Italia. Se recogieron 12 toneladas de basura no orgánica. Con esta basura se construyó un hotel de ocho metros de altura, doce metros de ancho y cinco habitaciones. Era, sobre todo, “una llamada de atención a la conciencia ciudadana”, como comentó Ricardo Mato, uno de los responsables del proyecto, para que los que acuden a las playas europeas sean conscientes de la basura abandonada allí cada año. “Este hotel podría ser un ejemplo perfecto de lo que serán nuestras vacaciones en el futuro si no paramos de ensuciar la playa”, añadió Mato. El escultor alemán HA Schult, conocido por el uso de la basura en sus obras, diseñó el hotel.

No es el único modo de reutilizar objetos para construir un hotel. Se puede reutilizar toda una plataforma petrolífera abandonada. Es lo que han hecho en Malasia, donde han transformado una plataforma petrolífera en un hotel para los amantes del buceo. Este hotel, situado en medio del océano, no se caracteriza precisamente por el lujo de sus instalaciones. Sin embargo, las habitaciones son amplias y lo más llamativo es que dispone de un ascensor con el que se baja desde la plataforma directamente al fondo del mar para, desde allí, observar corales únicos y la espectacular fauna marina de la zona.
Desechos que se convierten en hoteles