Desnudos contra la búsqueda de petróleo
La que ahora escribe pone negro sobre blanco tecleando desde un apartamento con hermosas vistas, junto a un mar que pronto podría sufrir los planes de la petrolera escocesa Cairn Energy en aguas del golfo de Valencia, entre Ibiza, Formentera y la costa levantina.

Un proyecto más, en realidad, que busca petróleo bajo el mar, pero no por ello menos dramático y aberrante. Como es sabido y alertan ecologistas o científicos, esa prospección supone una grave amenaza para el ecosistema. Según se advierte, las explosiones del tipo air gun que se lanzarán a través de cañones submarinos cada diez segundos son ondas de 249 decibelios, una fuerza sonora terrible, que traerá graves problemas auditivos y provocará hemorragias internas a la fauna marina.

Aunque la empresa Cairn Energy asegura que protegerá la fauna para evitar que le afecte su búsqueda de petróleo entre Ibiza y Valencia, sus argumentos no tranquilizan ni a administraciones autonómicas ni a la ciudadanía, incluyendo a las cofradías de pescadores. Y no es para menos, pues se espera que los sondeos devasten la pesca durante meses y rompan las rutas de animales en sus migraciones, como los numerosos cetáceos, tortugas y delfines que habitan la zona.

En un principio, no se resentirá el paisaje, es decir, las vistas turísticas no cambiarán en lo estético, por lo que seguiré escribiendo junto a un mar en apariencia igual. Sin embargo, bajo sus aguas se producirá un desastre ambiental de órdago, y luego un accidente podría teñirlo todo de negro y muerte si hubiera alguna fuga durante su perforación y explotación, dos actividades futuribles que persiguen con ahinco los sondeos.

Decir no al proyecto

Antes de que sea demasiado tarde, se quiere evitar el avance de tan siniestros planes desde distintos frentes, algunos institucionales, otros a pie de calle… En los últimos días, por ejemplo, está cuajando un movimiento espontáneo en las redes sociales, inundadas de fotos de personas desnudas con carteles con el lema “Eivissa diu no”.

Desnudos contra la búsqueda de petróleo
El objetivo es presionar para obtener una negativa del Ministerio, antes de la finalización del plazo de alegaciones (10 de febrero), fecha tope para parar el proyecto sin tener que pagar indemnizaciones. Luego, ya será tarde. No habrá quien les impida poner negro sobre azul, quien nos libre de la guillotina de una posible fuga siempre sobre nuestras cabezas.

Y, sobre todo, aunque quiera hacernos creer lo contrario, Cairn Energy no entra de puntillas. Desde el minuto uno se procederá a una brutal invasión de un ecosistema tremendamente valioso. Esperemos que todo acabe siendo un mal sueño con final feliz, sin sondeos, sin exploraciones, sin extracciones… y sin fugas que asesten un golpe letal también al turismo, el motor de la economía local.