Detienen a dos personas que mataron a un oso pardo en Asturias
El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, mediante la operación Zarpa, ha detenido a dos personas (de 50 años y de 30 años) como presuntos autores de la muerte de un oso pardo en la localidad de Porley (Asturias). Se les imputa un delito contra la flora y la fauna por colocar un lazo de acero, que es un método ilegal de caza no selectiva, y otro por dar muerte a un oso pardo, una especie protegida en peligro de extinción.

Las investigaciones para localizar a los presuntos delincuentes comenzaron en agosto de 2012, fecha en la que se localizó a un oso pardo atrapado por un lazo de acero. A unos doscientos metros de allí, había un saco con restos de un jabalí. Encontraron, así mismo, los pelos del mismo jabalí en el lazo.

Las muestras se enviaron a un laboratorio donde se determinó que el lazo empleado para la caza del jabalí fue reutilizado para atrapar al oso. El saco tenía una etiqueta que pertenecía a una empresa de Gijón, distribuidora de sacos. Los agentes investigaron a los trabajadores de dicha empresa.

Pero había otra persona implicada: el propietario de una finca cercana al lugar donde se encontró el lazo de acero, el oso pardo y el saco con el jabalí.

Investigación de película

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Como si de una película se tratara, fue ese propietario de la finca el que dio el aviso a las autoridades, pero ocultando datos importantes para que la investigación pudiera avanzar, como la hora a la que encontró el oso, que estaba vivo cuando llegaron las autoridades, aunque sufría de estrés. Mientras se procedía a su rescate, la enfermedad se agravó y, finalmente, murió.

La última detención que la Guardia Civil por la muerte de un oso fue en el año 1991, en Villaux (Pola de Somiedo), donde detuvo a una persona a la que le fueron intervenidas dos pieles de oso pardo.