Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono
Ayer, día 16 de septiembre, se celebraba el Día Mundial de la Preservación de la Capa de Ozono. Este año 2010 el lema es “Salvemos nuestro Cielo: un Planeta respetuoso del Ozono, nuestro objetivo”. “Los esfuerzos internacionales para proteger la capa de ozono son un éxito y han contribuido a mitigar el efecto invernadero”, se afirma en un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El citado estudio, que ha sido elaborado por unos trescientos científicos, aporta nueva información sobre los efectos del cambio climático en la capa de ozono, así como el impacto de los cambios de la capa de ozono sobre el clima de la Tierra. Así mismo, reafirma que el Protocolo de Montreal funciona ya que “se ha protegido la capa de ozono estratosférico desde niveles mucho más altos de agotamiento debido a la eliminación gradual de la producción y el consumo de las sustancias destructoras del ozono”.

El informe Evaluación científica del agotamiento de la capa de ozono 2010 fue presentado el Día Inter­nacional de la Preservación de la Capa de Ozono y es la primera actualización completa de los últimos cuatro años. El informe señala que, en 2010, y gracias a la aplicación del Protocolo de Montreal, la reducción de la emisión de sustancias que agotan la capa de ozono, expresada en toneladas de dióxido de carbono equivalente (aproximadamente 10 gigatoneladas por año) fue cinco veces superior a la convenida para el primer período de compromiso (2008-2012) del Protocolo de Kyoto, el tratado que tiene por objeto la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En este sentido, el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, ha explicado que “muchas sustancias que agotan la capa de ozono también son potentes gases de efecto invernadero”, de ahí que el Protocolo de Montreal haya proporcionado importantes co-beneficios al reducir el cambio climático. Por otro lado, Steiner ha señalado que un importante reto científico que queda es proteger la abundancia del ozono en el futuro a través de la comprensión de los vínculos entre el ozono y el cambio climático. Así mismo, asegura que se espera que el cambio climático tenga una influencia creciente sobre el ozono en las próximas décadas.