Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
Hoy, 22 de abril, el mundo celebra el Día de la Tierra bajo el lema “Los árboles para la Tierra”. Lo hace con el fin de concienciarnos sobre la importancia de los bosques para la salud del planeta y, en fin, para la supervivencia de las personas y de todos los seres vivos que dependen de ellos.

Se cumplen 46 años de su primera celebración, cuando el senador Baylord Nelson propuso la efeméride con intención de despertar conciencias. Ya desde entonces el evento estuvo enfocado a llamar la atención sobre problemas ambientales que, lamentablemente, hoy siguen siéndolo. E incluso se han agravado, poniendo en peligro el futuro del planeta, tal y como lo conocemos.

El desafío de la supervivencia

Son muchas las amenazas que nos acercan a la sexta gran extinción, según advierte la ciencia. A ella parece que estamos abocados por problemas tan graves como la superpoblación, la contaminación o la debacle que sufre la biodiversidad, todos ellos factores antropogénicos. O, lo que es lo mismo, originados por el ser humano, a gran escala y de forma sistemática.

Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
Aunque la esencia de la celebración sigue intacta, y lo mismo ocurre con las problemáticas en las que se centra, hoy se le suman otras, en especial el gran desafío que supone el cambio climático.

Igualmente, cuando está a punto de cumplir casi medio siglo de historia como evento global, la actual revolución digital ha supuesto otra gran diferencia a su favor. Y es que, a nivel reivindicativo, también han cambiado las cosas desde aquellas primeras manifestaciones que denunciaban problemas ambientales.

David contra Goliat

Actualmente, podemos observar cómo ha evolucionado el movimiento ciudadano a través de ONGs y otras asociaciones conservacionistas que hoy canalizan la reivindicación. Siempre un David contra Goliat, pero a su vez inasequibles al desaliento, luchando en favor de la sostenibilidad de los recursos naturales del planeta.

Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
En efecto, son minoría en una lucha que se libra en flagrante desigualdad, apenas sin apoyo institucional ni tampoco ciudadano, incapaces de hacer frente a los dramas ambientales que ocurren a diario por doquier. En un contexto marcado por la polución en sus más distintas formas, los eventos extremos o, por ejemplo, la extinción de especies a un ritmo endiablado.

Árboles: los días contados

Pese a tenerlo todo en contra, los éxitos son muchos y muy meritorios, pero prima la sensación de impotencia. Los estudios científicos no se cansan de recordárnoslo y, con respecto a los árboles, grandes protagonistas de este Día de la Tierra, las noticias no son nada buenas.

Según nos recuerda el Fondo Mundial de la Naturaleza, frenar la deforestación no solo es esencial para detener el avance del cambio climático, sino para no quedarnos sin árboles, literalmente.

Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
Las cifras sobre la deforestación son dramáticas. Actualmente, el planeta pierde cada minuto una masa arbórea equivalente a la friolera de 36 campos de fútbol y amenaza a la mitad de las especies de árboles en entornos tan emblemáticos y fundamentales para la vida en el planeta como es el Amazonia.

Lógicamente, su desaparición supone la pérdida de hábitats para las especies y, de igual modo, amenaza nuestra supervivencia como especie. Y si echamos cuentas de cara a un futuro próximo, al actual ritmo de deforestación los árboles se extinguirán en apenas 300 años, según concluye un estudio internacional liderado por la Universidad de Yale, el más preciso hasta la fecha.

Acuerdo climático, un rayito de esperanza

Aunque los números sean para echarse a llorar, también hay motivos para la esperanza. Con sus puntos débiles y dificultades, pero no por ello dejan de ser prometedores.

Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
En este Día de la Tierra ha brillado con luz propia la ceremonia de firma del Acuerdo de París sobre el cambio climático, un evento que se ha hecho coincidir con el Día de la Tierra 2016, celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Ha contado con la representación de 170 países, pero el brillo se ha visto empañado por sus compromisos insuficientes y objetivos no vinculantes. ¿Su objetivo? Mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados, con respecto a las temperaturas de principios de siglo.

Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
¿Sus armas? Digamos que pocas y pobres, pero también es cierto que podría acabar siendo simplemente una declaración de buenas intenciones, sin concreción. O, en todo caso, con unos resultados insuficientes, con lo que de nada servirían.

A la vista de la tibieza y vaguedad de los términos del acuerdo quizá habría que preguntarse si realmente ha sido buena idea firmarlo el mismo Día de la Tierra. Aunque también puede verse con optimismo, desde un enfoque mucho más condescendiente, considerándolo un punto de partida, y no de llegada.

El problema, tristemente, está en la tan temida cuenta atrás en la que nos hallamos. El cambio climático no espera, y la transición hacia una sociedad baja en carbono era para ayer.

Día de la Tierra 2016, por un mundo mejor y más verde
Por último, destaca el proyecto “Apps for Earth”, una campaña solidaria que durará esta semana, estratégicamente lanzada por Apple y WWF para hacerla coincidir con el Día de la Tierra. Su fin es concienciar y recaudar fondos económicos para la organización conservacionista, y ha contado con la colaboración de 24 desarrolladores de apps.

El 24 de abril finalizará esta interesante iniciativa que se lleva a cabo desde la App Store mediante contenido creado en exclusiva en forma de aplicaciones de distinto tipo, pero todas ellas enfocadas a temas ambientales. La totalidad de los ingresos recaudados en estos días se destinarán a la ONG.