10 gestos ecológicos que marcan la diferencia
¿Qué podemos hacer para ser ciudadanos eco-responsables? Son muy numerosos los gestos verdes que nos ayudan a sumar puntos a la hora de cuidar el planeta. Por suerte, además, muchos de ellos también son un plus para llevar una vida más saludable y ahorrar dinero.

¿Pero, qué gestos realizar? Llevar una vida ecológica es un concepto muy amplio, que puede resultar abrumador si no estamos acostumbrados a llevar un estilo de vida ecológico. ¿Qué hacer para ayudar al planeta?: ¿Hacemos compost? ¿Nos hacemos devotos de las tres famosas erres? ¿Nos lanzamos al reciclaje creativo? ¿Construimos una turbina de viento casera?

Son ideas estupendas, qué duda cabe, pero no siempre es fácil ponerse a ello o, simplemente, no es apropiado por muy distintas circunstancias. Lo ideal es contar con opciones que nos ayuden a hacer una elección a la medida de nuestras posibilidades y preferencias pues, de otro modo, pasar a la acción acaba siendo una quimera.

Decisiones eco-amigables

En la práctica, como dice la famosa canción, se hace camino al andar, y dar pasos verdes no tiene por qué significar recorrer una maratón que nos deje exhaustos. Eso sí, conforme vayamos sintiéndonos más preparados y adquiramos rodaje, las cosas saldrán de forma natural. Bastará con tener una actitud positiva para ir convirtiendo la ecología en parte de nuestras vidas.

10 gestos ecológicos que marcan la diferencia
Mientras tanto, optar por un modo de vida más ecológico no tiene porque ser algo complicado ni fastidioso. A continuación, os proponemos diez buenas decisiones que harán la diferencia a la hora de contribuir a cuidar el planeta:

1. Di no al avión: Optar por un transporte sostenible es una decisión ecológica que podría definirse como un súper eco-gesto. Prescindir del coche a diario, por ejemplo para ir al trabajo, reduce la huella de carbono de una forma importante. El esfuerzo bien vale la pena, y no solo a nivel ambiental, pues el transporte público, la bici (incluso la eléctrica) o caminar son más asequibles y nos ayudan a escapar del sedentarismo. Sobre todo, siempre que haya alternativas, di no al avión, una decisión que te ayudará a tener una huella de carbono mucho más ligera.

2. Come menos carne: Otra decisión con grandes beneficios verdes, sobre todo si reducimos la carne roja y procesada. Buscar alternativas ecológicas es una opción interesante, y de nuevo los beneficios son tanto para el planeta como para nuestra salud.

La carne artificial y los vegetales ricos en proteínas son una opción. Además evitamos el sufrimiento animal. Desde una visión ecológica reducimos emisiones, y por otro lado los riesgos de problemas cardiovasculares, diabetes o cánceres, entre otras patologías.

10 gestos ecológicos que marcan la diferencia3. Reducir los embalajes: Tener presente la problemática ambiental que suponen los embalajes puede ayudarnos a tomar decisiones inteligentes que protegerán el planeta. No se trata de ser radicales, sino de considerar distintas alternativas y minimizarlos en la medida de lo posible a la hora de tomar decisiones de compra.

10 gestos ecológicos que marcan la diferencia
4. Aprende a compartir: Hacerlo es sinónimo de ahorrar, y de ahorrarle al planeta más de un disgusto. Además, establecemos relaciones, nos abrimos al mundo… ¡No se puede pedir más! ¿Qué tal compartir el coche, prestar o pedir prestados objetos o herramientas? ¿Y si compramos a medias determinadas cosas, como un cortacésped?

5. Verde, que te quiero verde: No se trata de ponernos románticos diciendo aquello de que hemos de plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. En este caso nos quedamos con lo primero, y además recomendamos colaborar en campañas de reforestación como por propia iniciativa, en esta ocasión aprovechando nuestro jardín, pequeño huerto…

10 gestos ecológicos que marcan la diferencia
6. Menos agua, electricidad y desechos: Son los grandes caballos de batalla de los ecologistas cuando nos dan consejos que aplicar de forma cotidiana, bien en el hogar, trabajo u ocio. Cambiar las actitudes es difícil, pero con voluntad siempre hay trucos que nos lo pueden poner fácil, como comprar bombillas de bajo consumo, una regleta para evitar el consumo vampiro o, por ejemplo, instalar difusores de agua.

7. No al aceite de palma: En las etiquetas suele figurar bajo la apelación de “aceite vegetal”, así es como se le camufla, pues el aceite de palma no tiene buena fama. Además, es merecida: ni es saludable, pues se trata de una grasa saturada, ni respeta los ecosistemas, ya que sus cultivos suponen la reducción del hábitat de especies en extinción y entornos naturales de gran biodiversidad, irrecuperables. Buscar alternativas es un maravilloso eco gesto.

8. Disfruta de la naturaleza: Estar en contacto con la naturaleza es una manera muy interesante de concienciarnos o, mejor, sensibilizarnos sobre la importancia de protegerla. Disfrutar de la belleza y beneficios de entornos naturales de forma respetuosa con el entorno tarde o temprano se convertirá en un motor para ser más ecológicos.

10 gestos ecológicos que marcan la diferencia
9. Elige electrodomésticos eficientes: Una adecuada elección de los grandes electrodomésticos es fundamental para ser más ecológicos. Tanto cuando valoramos la utilidad que vamos a darle, optando por tamaños y potencias acordes con nuestras necesidades reales, como al elegirlos de alta eficiencia energética, con varios pluses, idealmente que en la etiqueta energética figure el consabido A+++.

10. Baja el ritmo: El estrés es terrible para la salud, pero además está aparejado a un estilo de vida que por lo general es más contaminante. El estilo de vida slow es otra manera de ser ecológicos. Mejor la bici que el coche o la moto, un paseo que el autobús, un tomate bio cultivado en nuestra huerta que un tomate industrial… Vivir siendo conscientes de cada minuto, lejos de las prisas y en consumismo, es vivir mejor y más verde.