10 maneras de cocinar la piel de las frutasCuando nos comemos una manzana, una naranja o banana, lo más habitual es tirar las pieles. ¿Pero, por qué lo hacemos? Las más de las veces se trata de una reacción espontánea, cuando lo cierto es que con ellas podríamos hacer delicias culinarias.

La piel también parte de la fruta, y tienen un sinfín de posibilidades en la cocina. Además, son fuente de vitaminas y antioxidantes, sin olvidar sus numerosas propiedades medicinales.

Eso sí, si no son frutas ecológicas también son una fuente de pesticidas. ¿Qué hacer, entonces? Simplemente, pásate a la alimentación eco-amigable, tu salud y el planeta te lo agradecerán. ¡Ahora ya tenemos una razón más para elegir los alimentos procedentes de la agricultura bio!

Descubre con nosotros algunos de los muchos usos de las pieles de las frutas. A partir de estas ideas podrás inspirarte para aprovecharlas como más te guste.

1. Aromatiza tus platos

Tanto en la cocina en general como en la repostería en particular, las pieles pueden ayudar a aromatizar. Del mismo modo que añadimos un chorrito de cerveza o de vino a la salsa para darle ese toque tan especial, las pieles pueden servirnos igualmente.

La creación culinaria tiene mucho de imaginación y de sentido del gusto, con lo que la experimentación será la mejor escuela. Nos serán muy útiles la ralladura de naranja o simplemente un trozo de piel, sin necesidad de más. Tengamos en cuenta que al rallarla estamos liberando aromas y el resultado será más intenso. Usémoslas en bizcochos, magdalenas, flanes, tartas y platos salados.

10 maneras de cocinar la piel de las frutas

2. Haz pieles confitada

Las pieles de cítricos confitadas son otra gran opción. Luego, si deseamos un contraste que deleitará a los paladares más subaritas, y chocolate, bañémoslas en cobertura de chocolate. El contraste de dulce y amargo será espectacular.


Para hacer el confite necesitamos unos 100 gramos por la piel de cada naranja (lima, limón o mandarina), almíbar concentrado y agua. Tras cortar las pieles en tiritas de alrededor de 1,5 cm de ancho las introducimos en un cazo y cocemos a fuego lento, repetimos la operación dos veces m ás para que suelten amargor y en la última ocasión introducimos el azúcar y las pieles.

Luego dejamos que absorban el almíbar removiendo para que no se queme. Las sacamos y distribuimos en una bandeja, separadas. Luego guardar en un recipiente hermético para que la humedad no los apelmace.

10 maneras de cocinar la piel de las frutas

3. Conviértela en polvo

Convertir la piel de los cítricos en polvo es muy interesante para utilizarlo de forma puntual. Nos durará varias semanas si lo guardamos en un envase cerrado en la nevera.

Para hacerlo, lavamos y secamos primero. Es clave eliminar la humedad. Podemos secarla al horno o al poniéndola al sol alrededor de un par de horas o hasta que puedas partirlas y hagan un ruido seco. Después trituramos en la batidora y listo. También podemos hacerlo con pieles secas de manzana, pera, etc.

Un truco para que el sabor no sea muy amargo es eliminar la parte blanquecina. Luego, usar a placer: en platos salados, postres, galletas, bizcochos, batidos o, por ejemplo, bebidas con o sin alcohol. ¿Qué tal en un gin tonic?

4. Haz presentaciones originales

Una vez retirada con cuidado la pulpa de la naranja, limón, piña, plátanos, sandías, melones, aguacates… podemos aprovechar la fruta vacía para hacer nuestro propio postre especial. Rellenemos los de menor tamaño con helado, y coloquemos uno de sus extremos como graciosa tapa o sombrerito.

Inventemos rellenos originales. En el caso del plátano o de la manzana, pongamos por caso, incluso podremos horneralos. O, por qué no, usemos la piel de los cítricos para hacer tirabuzones que alegren la cara a ese aburrido bizcocho.

10 maneras de cocinar la piel de las frutas

5. Haz mermeladas

Las pieles también sirven para hacer mermeladas. En cuanto tengamos las suficientes las troceamos y seguimos unos pasos similares a los que apuntamos para el confite. Durante varios hervores cambiaremos el agua para que pierda esa amargura.

Cuando estén bien cocidas añadimos el azúcar (la mitad del peso de la fruta) y el zumo de la fruta a fuego lento durante un par de horas. Removemos y cuando tenga la consistencia deseada trituramos, envasamos y esperamos a que se enfríe.

6. Deliciosas cremas

Si se nos acumulan las pieles de manzana, pera o similares podemos sacarles partido haciendo una crema repostera. Necesitaremos las pieles de cuatro manzanas, otras tantas cucharadas de azúcar, dos vasos de agua, piel de medio limón, canela, dos yemas, una cucharadas de mantequilla, otra de maicena y un vaso de leche entera.

Mezclamos en un cazo todos los ingredientes menos las yemas, la maicena, la leche y la mantequilla. Dejamos hervir durante 20 minutos. Cuando el agua se reduzca un tercio retiramos, colamos y añadimos la leche y las yemas. Batimos y
mientras en el mismo cazo calentamos la mantequilla y mezclamos con la maicena. Una vez ligue, removemos sin que llegue a hervir. Así de fácil.

7. Como guarnición

Serán una buena guarnición la piel de manzana o de frutas que puedan combinar bien con el ingrediente principal de un asado. Básicamente, se saltean en una sartén con un chorrito de aceite justo antes de emplatar. Si hay salsa, será mejor que no las cubra.

Cortadas en lonchas finas las frutas, incluyendo la piel, también pueden ser una buena guarnición. Al ser un corte fino, tipo feta, la piel no molesta. Todo lo contrario, le da un aspecto bonito y personal. También se pueden saltear o servir tal cual.

10 maneras de cocinar la piel de las frutas

8. ¡Cocínalas con la piel!

Tal y como se ha mencionado en el anterior punto, no retirar la piel es una opción interesante a la hora de cocinar las frutas. Desde las manzanas al horno hasta recetas de platos principales. Podemos experimentar con tal o tal o elegir recetas típicas, como el clafoutis, un postre tradicional francés en el que se utilizan las frutas con la piel.

9. Saborizar agua e infusiones

Utilizarlas para hacer infusiones o saborizar el agua fresca es delicioso y saludable. Nos ayudará a hacer más apetecible el agua, con lo que beberemos más agua. También será divertido combinar con hierbas.

10 maneras de cocinar la piel de las frutas
Para lograr un buen resultado dejemos macerar las pieles durante unas horas. Preferiblemente fuera del frigo para lograr un mejor resultado. Luego en la nevera en un frasco de cristal o en una jarra. Por su parte, las infusiones serán deliciosas si utilizamos pieles de frutas secas: cítricos, manzana y cualquier otra que tenga un rico sabor.

10. Más jugoso con piel de plátano

La piel de plátano es comestible, aunque a los estómagos sensibles puede resultarles indigesta. Sin embargo, no se necesita cocinar (encontraremos recetas increíbles en la cocina tradicional hindú) para conseguir grandes resultados.

La piel también puede utilizarse para conservar la jugosidad de la carne. En general, todo aquello que cocinemos dentro de una piel de plátano se conservará tierno, pues evitaremos que se reseque. Nos ayudará a cocinar pechugas de pollo u otra carne que resulte algo seca. Simplemente, coloquémoslas sobre la carne mientras cocinemos o envolvamos la carne antes de meter en el horno. Comértela luego o no, ya es cosa tuya.