Diez maneras de disfrutar de la Naturaleza en primavera
La primavera es alegría, renovación, un vuelta a empezar casi telúrico que nos invita a disfrutar de ese prodigioso despertar a la vida que llena el paisaje de flores, brotes verdes, mariposas y suaves brisas.

Atrás quedó el invierno. Por delante, las estaciones de la primavera y el estío, con sus grandes manifestaciones y sus pequeños secretos latiendo en cada rincón, esperando a que los descubramos una y otra vez. Porque no hay dos primaveras iguales, como tampoco hay dos paseos idénticos por mucho que andemos un camino, ni volverán a nuestro balcón las mismas golondrinas…

Cada primavera es una oportunidad única de sumergirnos en su vorágine, de hacer sencillas y gratificantes actividades al aire libre, ya sea en soledad o en buena compañía. No te lo pienses, y anímate: las siguientes 10 propuestas son sencillas sugerencias para gozar de esta increíble estación.

1. Dar un largo paseo por espacios naturales: Mantén los ojos bien abiertos cuando atravieses el campo o camines bajo arboledas, junto a un río o recorriendo senderos. Más libres, sin soportar el peso de las chaquetas o de las bufandas, todo nos parecerá distinto y mucho más cercano. atentos a lo que encontramos a nuestro paso. Simplemente, hay que poner las piernas en movimiento y disfrutar del agradable clima.

2. Observar la vida silvestre: Estate atento a los movimientos, al menor atisbo de vida. Es importante mantenerse a una distancia prudente, sin molestar. Aunque te parezca que no hay animales, no tardarás en descubrir insectos libando, serpientes o arañas de agua tomando el sol, pequeñas orugas en las ramas de los arbustos, salamandras en las paredes o sobre las piedras, renacuajos deslizándose de nuevo en el pequeño arroyo… Deja que los animales puedan seguir ocupándose de sus propios asuntos, respétalos.

3. Ir de picnic o de acampada: Tender una manta o mantel en sobre la hierba o en cualquier otro lugar exterior que nos inspire es un interesante modo de vivir un día distinto. Cuidemos el entorno, no dejemos basuras y, en el caso de las acampadas, tengamos en cuenta que siempre es más seguro un camping que la acampada libre.

4. Volver a coger la bicicleta: Sacar la bici o dejar que ella nos lleve a donde quiera nos proporcionará maravillosas sensaciones. Elijamos una tarde de fin de semana soleada para llenarnos de esa mágica sensación de primavera que sólo proporcionan los entornos campestres o las áreas verdes urbanas.

5. Volar una cometa: Sólo cuando lo pruebes sabrás qué increíble experiencia estabas perdiéndote y, si ya eres un habitual de esta actividad, adelante, no dejes de repetir. Serán genial volarla a la orilla del mar, en la montaña o en cualquier otro lugar donde se respire primavera.

Diez maneras de disfrutar de la Naturaleza en primavera
6. Hacer cualquier cosa afuera: Baja el ritmo, relájate, desconecta y olvida el estrés. Bastará con extender una manta sobre la hierba y hacer cualquier cosa que harías dentro de casa, como leer, jugar, estudiar o charlar.

5. Cuidar de las aves: El buen tiempo anima a visitar el estanque de patos que tenemos cerca de casa. Acudamos a saludarles, llevémosles trozos de pan duro si no está prohibido hacerlo o construyamos un comedero o baño para pájaros silvestres. ¡Quedará perfecto en el jardín o en el balcón! Eso sí, abstente si tienes perros o gatos por seguridad.

8. Tender la ropa: Dejar de usar la secadora durante estos meses será una manera de ahorrar energía que también te regalará unos minutos agradables mientras tiendes en el exterior: en el jardín o incluso en un balcón o terraza.

9. Leer libros de Naturaleza: Echa un vistazo a los libros de Naturaleza que tengas en casa o bien consulta alguno en la biblioteca local y ayúdate también con internet para aprender más cosas sobre aves, insectos y la biodiversidad que te rodea. Compartir tus descubrimientos o hacerlos junto con amigos o con los niños puede ser muy gratificante.

10. Cultivar un pequeño jardín o huerto orgánicos: Incluso si no tenemos una mano verde, siempre hay plantas que crecerán y florecerán fácilmente. La bonita experiencia de ver cómo crece un vegetal se sumará a la alegría de comer sus frutos o de decorar la casa con macetas y flores.