Disputa por el petróleo de las Malvinas
Argentina y el Reino Unido siguen disputando en las Malvinas. Pero ahora no es un conflicto bélico, sino por el control de los recursos energéticos. Argentina quiere volver a abrir las negociaciones por la soberanía de las islas, por lo que ha decidido, para aumentar la presión diplomática, la puesta en marcha de un plan de acciones legales contra las empresas que realizan tareas ilícitas de explotación de hidrocarburos en el archipiélago.

Las empresas involucradas en el conflicto son casi un centenar, entre británicas y las de capital internacional. Héctor Timerman explicó que el país afirma la soberanía y jurisdicción sobre el área y sus recursos. Según su opinión, se están violando las resoluciones de las Naciones Unidas. Un portavoz del gobierno británico ha respondido que la exploración de hidrocarburos es un emprendimiento comercial legítimo de los isleños.

Timerman detalló que emprenderá tanto acciones judiciales en el interior como decisiones administrativas en el exterior.

Argentina y el Reino Unido firmaron una declaración sobre cooperación de actividades en el Atlántico Sur y pocos días después, Gran Bretaña, obvia el acuerdo y lanza una licitación para la exploración de hidrocarburos. Tras años de protestas en diferentes foros, Argentina, durante el gobierno de Néstor Kirchner en marzo de 2007, da por terminada la declaración conjunta. Algunas empresas petroleras comenzaron a informar acerca de hallazgos en sus pozos.

Este conflicto diplomático y energético se produce cuando se cumplen treinta años desde que se produjo la Guerra de las Malvinas. Las declaraciones de ambos gobiernos han ido subiendo de tono transcurridos los años. El Gobierno argentino busca que el Reino Unido acepte sentarse a dialogar, tal como reclama también Naciones Unidas. En otra medida de presión, Mercosur acordó no aceptar en sus puertos buques con bandera de las islas Malvinas. Timerman viajó a Nueva York para denunciar la militarización de las islas.

El siguiente paso en su plan de presión consiste en tomar acciones administrativas, civiles y penales contras las empresas que operan en las islas, en especial, las cinco petroleras que realizan actividades de exploración: Argos, Rockhopper, De-sire Petroleum, Falkland Oil and Gas y Borders & Southern.

Reino Unido ha señalado, por su parte, que la exploración de hidrocarburos es un emprendimiento comercial legítimo y el Gobierno británico apoya el derecho de los habitantes de las islas Falkland a desarrollar su sector de hidrocarburos.

Pero, más allá de la disputa territorial y política, la pregunta que cabe hacerse es, si Argentina consiguiera la soberanía de las Malvinas, ¿detendría las prospecciones?