Drama en el Ártico: 35.000 morsas varadas por el cambio climático
El hielo del Ártico, del que todos dependemos, está desapareciendo, y las consecuencias están empezando a dejarse sentir, pero pocas veces resultan tan dramáticas visualmente. Como una advertencia sobre lo que nos espera, y a la vez mostrando lo que el ser humano ha provocado, una gigantesca marea de morsas se encuentra varada en las costas de Alaska.

Son más de 35.000, y su número no deja de aumentar eponencialmente, un hacinamiento masivo descubierto durante el último reconocimiento aéreo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos dentro de un control rutinario para seguir los movimientos de la especie. Átónitos, los expertos contemplaron cómo 35.000 Odobenus rosmarus quedaban aglomeradas de un modo caótico en la costa de Alaska.

¿Qué estaba ocurriendo? La reunión nada tenía que ver con épocas de celo o de reproducción, ni mucho menos con una abundante fuente de comida en aquel punto. La respuesta era más sombría, la misma que ya nos enseñaron los osos polares: la ausencia de hielo a consecuencia del cambio climático. El clima está cambiando, y el Ártico acusa este aumento de las temperaturas de un modo especialmente sensible. Su calentamiento se produce de un modo veloz, muy superior al del promedio mundial, y se preveén cambios tanto graduales como bruscos e inesperados.

Drama en el Ártico: 35.000 morsas varadas por el cambio climático
Eso, en general, si bien los casos concretos son más explícitos, incluso, y no sólo son los osos polares los que se las ven canutas con esta merma del hielo marino en el Ártico. Van descubriéndose nuevas víctimas, y es que el cambio climático es una ruleta rusa que obliga a jugar a todo bicho viviente del ecosistema ártico.

Sin hielo en el Ártico

En este caso, si las morsas pudieran pedir socorro dirían aquello de “¡Houston, tenemos un problema!”. Y es que carecen de lo esencial: el agua se ha calentado y falta hielo para seguir con la vida, con las rutinas de siempre, esas que les permiten la supervivencia a estos mamíferos pinnípedos.

Drama en el Ártico: 35.000 morsas varadas por el cambio climático
El deshielo ha cambiado las cosas hasta el punto de crear un nuevo escenario que no dejará de provocar desastres ambientales. Estas morsas llegaron en busca de un lugar para descansar, de unas placas de hielo que no existen, y por eso ahora nos encontramos con un increíble número en tierra.

Impactantes imágenes

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y en esta ocasión estas instantáneas son más aleccionadoras de lo que un millar de estudios climáticos, por muy apocalípticas que fuesen sus conclusiones.

Según Margaret Williams, responsable del programa del Ártico en el Fondo Mundial para la Naturaleza, este episodio debería hacernos reflexionar y, todavía mejor, también reaccionar:

Las morsas nos están diciendo lo que ya nos han transmitido los osos polares o lo que muchos indígenas nos han contado: el medio ambiente del Ártico está cambiando muy rápidamente y es hora de que el resto del mundo tome nota y comience a tomar medidas para abordar la causa fundamental del cambio climático.

Es decir, el cambio climático no sólo está jugando malas pasadas a los animales, pero ellos están siendo afectados de un modo directo. Se está poniendo en peligro la misma viabilidad de las especies, pues la pérdida de hielo impacta en las migraciones anuales de la vida salvaje, lo que al margen de las bajas supondrá una clara amenaza para la salud de las morsas y las poblaciones de osos polares.

Drama en el Ártico: 35.000 morsas varadas por el cambio climático
“Estamos siendo testigos de una catástrofe a cámara lenta en el Ártico”, lamenta Lou Leonard, vicepresidente para el cambio climático del Fondo Mundial para la Vida Silvestre. Desgraciadamente, no exagera, pues según advierten los expertos, a medida que disminuye el hielo, el Ártico experimentará algunos de los cambios más dramáticos que nuestra generación haya presenciado jamás.