¿Qué son las ecoaldeas?
Las ecoaldeas son aldeas ecológicas, pero la intuición no sirve para mucho más que para llegar hasta este punto, imaginar que son una especie de caseríos o pequeños pueblos en los que se lleva una vida armónica con el medio ambiente.

¿Pero, es exactamente esto? En este post dotaremos de sentido al concepto de ecoaldea, más allá de esta primera aproximación de sentido común. Porque, entre otras cosas, el concepto de ecoaldea implica tanto aspectos relacionados con las tecnologías renovables como una filosofía vital distinta a la imperante, que apuesta por un estilo de vida diferente, auténtico y respetuoso con el entorno.

Las ecoaldeas y la permacultura

Hablar de una ecoaldea es necesariamente hablar de permacultura. Si la ecoaldea es sinónimo de una forma de vida alternativa y sostenible, de una comunidad solidaria que busca la autosuficiencia energética y alimentaria, la permacultura tiene que ver con ecosistemas agrícolas y hábitats sostenibles, integrando desde la producción agrícola hasta el espacio de vida, el paisaje, el reciclaje, la reutilización, los métodos de obtención de energía…

En realidad, en ambos casos se busca trascender la sostenibilidad para alcancar un resultado positivo, de productividad y reducción de polución, buscando, por ejemplo, una huella de carbono negativa y un superávit en generación de energía o en agricultura.

¿Qué son las ecoaldeas?
De hecho, puede decirse que la permacultura es el modus operandi, el alma o teoría básica de la vida en la ecoaldea, si bien cada una tendrá su idiosincrasia particular en función de un sinfín de factores.

En España hay registradas 19 ecoaldeas, si bien se trata de un proyecto de carácter global, que prácticamente podemos en encontrar en cualquier país del mundo. Serán distintos, pero todos tendrán en común una serie de características, como el objetivo de la triple sostenibilidad ecológica, social y económica.

Son muchas las piezas que han de encajar en ese ecosistema que se crea a partir de un asentamiento humano que busca encajar de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente los aspectos claves para la vida. Ese decir, idealmente dentro de ella el individuo ha de encontrar cubiertas sus necesidades vitales diarias, desde un hogar, el estudio y el trabajo hasta el ocio, la alimentación, la energía y demás. Salvo el uso de hospitales y otros servicios como el transporte de largas distancias, pongamos por caso.

Una salida a la crisis

En los últimos años, coincidiendo con el periodo de crisis económica, la opción de la ecoaldea ha recibido un importante impulso. Sin embargo, puede significar una tendencia pasajera, si bien hay otra tendencia de fondo que empuja a nivel mundial, y que no deja de crecer. Ese empuje imparable que lo ecólogico está experimentando, por lo tanto, podría explicar también parte de su éxito.

¿Qué son las ecoaldeas?
Es así que la vida en una ecoaldea puede responder tanto al deseo de encontrar una salida a la falta de trabajo como a una opción que busca una alternativa a la vida urbana y a su pobre calidad de vida, alejada de la naturaleza y dominada por el absorbente consumismo.

Apostar por un mundo mejor

Fundar una ecoaldea o sumarse a ella, qué duda cabe, tiene un importante componente idealista. No se trata solo de dejar atrás la vida en la ciudad, su contaminación, gastos, la dependencia energética o la alimentación basada en la agricultura tradicional y las granjas industriales.

¿Qué son las ecoaldeas?
Llevar una vida cercana a la naturaleza, de forma responsable, es una forma de vida que nos da mucho más que una autonomía y salud. Se trata, en suma, de conquistar esa individualidad tan valiosa que nos acerque a un mundo mejor, equitativo, solidario y ecológico, en el que no se confundan valor y precio.