Ecodiseño de una casa unifamiliar con mínimo impacto ambiental
Sin duda alguna el ecodiseño es el futuro de la construcción ecológica, un gran paso adelante en favor del medio ambiente y de la adaptación de las construcciones para que causen el menor impacto ambiental posible dentro de su entorno.

Este ha sido el caso de esta casa, en este caso una vivienda unifamiliar en Etura (Álava). El ecodiseño planteado en esta vivienda ha permitido el aprovechamiento de la inercia térmica del propio terreno, disminuyendo el consumo de calefacción en un 20%. También se ha conseguido intervenir mínimamente en el entorno, pues solamente han alcanzado una ocupación del 9 por ciento sobre el área total de la parcela disponible.

Las medidas que se han llevado a cabo para conseguir este ahorro y que además, inciden en la reducción del impacto visual del edificio es la creación de una cubierta vegetal y también la mejora del comportamiento del edificio a lo largo de su ciclo vital. Con todo esto se ha conseguido integrar el ecodiseño en el sistema de gestión de la propia vivienda, añadir la sensibilidad con el entorno como valor añadido a la creatividad y eficiencia y aumentar en parte la capacidad de innovación mediante el ecodiseño anteriormente citado.

El proyecto plantea una reducción de emisiones de CO2 en un 12 por cierto, la disminución del consumo de energía del hogar en torno a un 25 por ciento y el ahorro del consumo de agua en más de un 50 por ciento sobre el gasto previsto.

Se han investigado formas para contribuir a disminuir el impacto causado y al mismo tiempo también minimizar la demanda energética con el empleo de medidas como el uso de materiales aislantes, la cubierta ajardinada o algo tan simple pero tan importante como es la orientación de la casa, que condiciona en gran medida la temperatura de la casa. Todas estas investigaciones están orientadas para evitar las pérdidas de calor y para reducir los gastos de calefacción.

Al mismo tiempo, proyectos de este tipo contribuyen a la protección de la biodiversidad, pues el edificio se encuentra parcialmente enterrado y mantiene la parcela original sin ninguna alteración en un 83 por ciento, que, teniendo en cuenta el impacto ambiental que causa el hombre con sus construcciones, con este proyecto a penas es nada.

La reutilización del agua de lluvia o la utilización de aireadores y cisternas con interrupción de descarga se encuentran también entre las mejoras adoptadas.

La empresa que ha llevado a cabo este proyecto es el estudio Roberto Ercilla Arquitectura.