No hay muchos, pero los hoteles ecológicos que pueden encontrarse ofrecen una estancia agradable, en armonía con su entorno natural, y una alimentación ecológica saludable. No obstante, algunos establecimientos que se autodenominan “ecohoteles” no cumplen los principales requisitos que deben reunir. Por ello, los consumidores deben asesorarse y exigir toda la información necesaria, como por ejemplo si poseen algún certificado ecológico.

Algunos hoteles que afirman ser ecológicos no lo son, al incluir por ejemplo campos de golf o aire acondicionado en lugar de apostar por la construcción bioclimática.

Criterios que se consideran esenciales para ser hoteles ecológicos:
* El grueso de la energía que utilice deberá ser de origen solar mediante la implantación de paneles solares fotovoltaicos para la electricidad y térmicos para el agua caliente.
* Cumplimiento de la normativa de la construcción bioclimática, minimizando el consumo de energía tanto para calefacción como para refrigeración con un buen aislamiento y una orientación adecuada. En este sentido, en el sur de la Península, por ejemplo, las habitaciones deberían estar orientadas hacia el norte (la parte más fresca) y las salas comunes hacia el sur (la más luminosa).
* Acceso posible y sencillo en transporte público, y no deberá estar situado en zonas ya saturadas de turismo.
* La alimentación deberá ser agro-ecológica.