Ecologistas intentan detener la matanza de tiburones en Australia
La organización Sea Shepherd Conservation Society ya se coronó con sus exitosas estrategias para evitar la caza nipona de ballenas en la Antártida y, como no podía ser de otra manera, vuelve a la carga, esta vez contra el gobierno de Australia Occidental y su controvertida política de matanza de tiburones blancos.

La organización ecologista publica diariamente fotos de tiburones capturados para concienciar a la opinión pública, al tiempo que busca una orden judicial que prohiba por la vía rápida su caza, especialmente el uso de las carnadas drumlines para atraparlos, unos cebos conocidos como líneas de tambor, legales en zonas delimitadas, concretamente en las playas de Perth y al sur-oeste.

La audiencia de la Corte tendrá lugar el próximo martes, 4 de marzo, y mientras tanto la cosa está que arde. Recordemos que este Estado australiano aprobó a finales del pasado año la caza de tiburones blancos de más de tres metros, días después de la muerte de un surfista en una playa de Margaret River, a unos 270 kilómetros al sur de Perth.

Necesitamos a los tiburones

Sea Shepherd cuenta con el apoyo de la madre de otro surfista que murió víctima de un ataque en 2011, convencida de que el dolor por la pérdida ha de transformarse en una defensa del medio ambiente y de los tiburones como homenaje a su hijo. Con su apoyo, la organización pedirá a las instancias judiciales que declare ilegal la orden por tratarse de animales protegidos, cuya matanza debería ser ilegal.

De hecho, las imágenes difundidas de tiburones atrapados en los cebos muestran decenas de tiburones tigres, pero no tiburones blancos, por lo que se estaría vulnerando la protección de los tiburones por doble partida, tomándose la nueva orden como vía libre para cazar tiburones, sin importar la especie.

Ecologistas intentan detener la matanza de tiburones en Australia
“No se trata de que pensemos de que los tiburones son más importantes que la gente, es simplemente que entendamos que los tiburones mantienen nuestros océanos y son parte de nuestro sistema de vida y los necesitamos. Ellos pueden vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir sin ellos”, explican en un comunicado.