Ecuador evita la extracción de petróleo en un parque nacional
El gobierno de Ecuador y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han firmado un acuerdo para no extraer el petroleo de tres campos situados en el parque nacional Yasuní. Este zona de Ecuador, declarada en 1989 Reserva Mundial de la Biosfera por la Unesco, está considerada como uno de los reductos naturales con mayor biodiversidad del planeta. De este modo se evitará la extracción de unos 846 millones de barriles de petróleo que se supone se encuentran bajo la selva amazónica (un 20% de las reservas petrolíferas del país suramericano).

El documento será suscrito después de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, planteara ante la ONU en 2007 que deseaba mantener intactas las zonas de Ishpingo, Tambococha y Tiputini indefinidamente. A cambio, Correa propuso que la comunidad internacional contribuya con, al menos, 3.600 millones de dólares, un 50% de lo que el país recibiría por permitir la extracción del petróleo. Así, Ecuador comenzará a recibir el dinero aportado por los países contribuyentes, pues la iniciativa Yasuní-ITT ha sido apoyada por miembros de la Unión Europea como Alemania, Bélgica, Italia y España. Se espera que Estados Unidos y China también contribuyan. Los fondos serán destinados a proyectos de desarrollo de energía renovable, conservación de áreas protegidas, reforestación, inversión social, ciencia y tecnología. El plan evitará la emisión de 407 millones de toneladas dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero que provoca el cambio climático, lo que equivale a la emisión anual de naciones como Brasil y Francia.

El parque Yasuní, ubicado en la cuenca del alto Napo en la Amazonia, tiene 982.000 hectáreas y alberga a los Tagaeri y a los Taromenane, los dos últimos pueblos indígenas en aislamiento voluntario de Ecuador. Rebeca Grynspan, administradora asociada del PNUD, destacó “lo innovador, audaz y vanguardista que es este aporte para la humanidad, al señalar un camino distinto para que el mundo pueda desarrollarse, mejorar el bienestar de sus ciudadanos, pero también ser consciente del cambio climático”.

Sin embargo, surge una pregunta: si la zona ya había sido declarada Reserva Mundial de la Biosfera, ¿por qué es necesaria la firma de este tipo de acuerdos para impedir que las empresas petroleras sigan esquilmando el planeta?